25 de Sep de 2022

Política

‘Hubo excesivo uso de la fuerza pública en Colón’

PANAMÁ. . ‘Estábamos en la casa y abajo allanaban un local comercial. Los policías dispararon al aire y mi sobrinita corrió asustada par...

PANAMÁ.

‘Estábamos en la casa y abajo allanaban un local comercial. Los policías dispararon al aire y mi sobrinita corrió asustada para la sala. En ese momento mi esposa fue a buscar a la niña para que fueran a la cocina, pero los guardias subieron al edificio y comenzaron a disparar. La bala entró por la puerta de la casa, pasó el cojín del sillón y le pegó a la niña en el abdomen. Le dijeron a la mamá que perdió el bazo’.

Así retrata un colonense la crudeza de la represión policial contra quienes se opusieron en las calles a la ley que permitía la venta de tierras en la Zona Libre de Colón.

Su testimonio es apenas uno de los doce que difundió ayer la organización internacional Humans Rights Everywhere (HREV), y en las que se basó para denunciar que el abuso de la fuerza pública acabó con la vida de cuatro civiles.

Paralelamente, la Defensoría del Pueblo denunció que el exceso policial violentó derechos como el de la vida, la integridad y libertad personal, protección judicial y al debido proceso.

LA VERSIÓN HREV

En un informe de 37 páginas sobre la vulneración de los derechos humanos en Colón, HREV constató que la Policía efectuó 32 allanamientos irregulares, 19 personas fueron heridas de bala, hubo 46 detenciones ‘cuestionables’, y tres casos de tortura y negación de asistencia médica.

Toma por ejemplo cómo una unidad policial le retuvo el teléfono celular a un manifestante, le exigió su contraseña de su cuenta en Facebook, y en su nombre preguntó dónde serían los próximos cierres.

En tanto, los balances de la defensora, Patria Portugal, apuntan a que se detuvo a 80 personas, resultaron heridos 48 civiles (32 por armas de fuego y 16 por perdigones) y 13 policías.

HREV, por su parte, señaló que hubo uso indiscriminado de municiones letales, el Gobierno utilizó ‘servicios especiales altamente militarizados y sin formación para el control de multitudes civiles’, provocó tensión y repitió el patrón de represión en 2010 en Changuinola y en 2011 y 2012 en San Félix.

José González, portavoz de HREV, reveló que la Policía Nacional se quedó sin balas durante la intervención, por lo que la administración de la Zona Libre de Colón les prestó 18 cajas.

‘Esto muestra el uso excesivo de armas letales’, agregó en una conferencia.

En la cita con los periodistas le dieron voz a Evelia de Cuadra, una mujer que pidió al gobierno aclarar la muerte de su hijo, el que podría convertirse en el quinto caído de la represión.

Según Cuadra, su vástago, Mohamed Cañate, de 34 años, murió con una bala en la frente, sin embargo, el parte policial asegura que fue desnucado.

NECESIDAD DE PROTOCOLO

Así como el informe de HREV, el empresario y activista Roberto Troconso instó a la creación de una mesa de diálogo que evalúe y establezca un protocolo para la actuación policial en los estallidos sociales.

Agregó HREV que se debería prohibir el uso de agentes del Servicio Aeronaval y de Fronteras en conflictos ‘que no corresponden a sus funciones’.

‘Hay una necesidad de debatir sobre el procedimiento de las autoridades con manifestaciones como la de Colón’, aseguró Troncoso.

La discusión, recomendó, podría llevarse a una mesa de la Concertación.

Humans Rights Everywhere, además, instó a armar una comisión independiente que investigue los hechos, y se retome la que se creó para indagar en las violaciones a los derechos humanos en Changuinola y San Félix.

A la par, la Defensoría del Pueblo abrió una queja de oficio y elevó su versión de los hechos a la Presidencia de la República.

El ministro Roberto Henríquez aseguró que el Ejecutivo prestará atención a las observaciones de la defensora.

Trascendió ayer que Justicia y Paz, la comisión de la Iglesia católica que aborda los derechos humanos, prepara también un informe sobre los abusos en Colón.

Este 7 de noviembre iniciará un diálogo entre el gobierno y las fuerzas vivas de Colón tras la abolición de la venta de tierras en la Zona Luibre.