Temas Especiales

29 de May de 2020

Política

Panamá expía los primeros secretos del buque coreano

PANAMÁ. En el puerto de Manzanillo, en Colón, los peritos de Criminalística del Ministerio Público han avisado que se quedarán un poco ...

PANAMÁ. En el puerto de Manzanillo, en Colón, los peritos de Criminalística del Ministerio Público han avisado que se quedarán un poco más de lo previsto. Intentan vaciar con prisa tres de las cinco bóvedas del buque norcoreano ‘Chong Chon Gang’ que, presume la Fiscalía Primera de Drogas, están repletos de armamento por estallar y, más atrás, de droga.

Pretenden acabar con esta tarea antes que llegue la avanzada de técnicos del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que determinará si lo que se ha encontrado viola el embargo de armas 1718. La carga partió de La Habana y, si no hubiera sido capturada en Panamá a mediados de julio, habría terminado en Corea del Norte, un país al que la ONU limitó el ingreso y egreso de armamento bélico por sus pruebas nucleares.

Tras la revisión de 13 contenedores, este viernes salió a tierra un complejo de misiles ‘vivos’ para los lanzadores RPG, un arma portátil de disparo de granadas que la otrora Unión Soviética empezó a producir en los años 60, y que no ha sido descontinuado.

‘Vivos’, según el fiscal encargado de la investigación, Javier Caraballo, quien, como el presidente Ricardo Martinelli y el ministro José Raúl Mulino, le han intentado dar el más alto perfil al asunto.

Las armas estaban en paquetes de plástico verdes, y fueron movidas a ‘áreas seguras’ del puerto colonense de Manzanillo. Caraballo dijo a la agencia AFP que también mandó ahí explosivos ‘de artillería pesada’ que no figuraba en la lista de armamento obsoleto que la Cancillería cubana reconoció, y que hasta este sábado expertos en armas que asisten al Ministerio Público no habían identificado.

A la par desfilan cinco especies de bóvedas azules con llantas, reconocidas como vans de control de operaciones de lanzamiento y soporte de misiles.

Tres de ellos serían ‘SNR-75 Fang Son’ del complejo coheteril ‘Volga’, vehículos que cargan un sistema de radares que guían granadas pesadas y permiten la captura de energía solar.

Estas se componen de un juego de tres antenas de techo que aún no han sido halladas, y otra horizontal, verdácea, que el presidente de la República, Ricardo Martinelli, encontró y fotografió a mediados de julio pasado, con lo que destapó el incidente internacional.

AVIONES VIEJOS EN USO

Panamá, paralelamente, ha hallado el fuselaje dos MiG 21 Bis cubanos, aviones supersónicos que destruyen naves enemigas en el aire y que naciones asiáticas y europeas han modernizado para mantener en uso hasta, por lo menos, el 2025.

El número de aviones decomisados temporalmente en el Caribe panameño significaría apenas menos del 2% de la planta que Cuba posee desde 1976, cuando los importó desde la extinta Unión Soviética.

El gobierno de La Habana mantendría ‘en conservación’ un grupo de estas aeronaves, para preservar sus piezas y repuestos.

Justamente, quince motores turbinas de esos aviones fueron embalados y cargados en los contenedores del ‘Chong Chon Gang’, atiborrados de azúcar morena cruda, que la fiscalía ha ordenado mover a hangares del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) en Penonomé.

El domingo 20 de julio, con la aparición del fuselaje de los aviones, comenzaron a saltar sus máquinas. El conteo, hasta el momento, llega a doce.

Las otras tres —confiando en la declaración de Cuba— deberán ser extraídas antes del 12 de agosto, cuando se tiene previsto la llegada de los expertos de las Naciones Unidas.

¿QUÉ FALTA POR EXTRAER?

Basados en esa misma lista, en la mitad restante de las bóvedas del ‘Chong Chon Gang’ deberían aparecer nueve cohetes en piezas y partes, y el resto del complejo coheteril antiaéreo ‘Volga’ y el ‘Pechora’ entero, todos obsoletos y que, según el gobierno de La Habana, iban a Pyongyang para su reparación, en el marco de un contrato con su símil comunista Corea del Norte.

Caraballo, empero, sostiene que no se fía del mea culpa cubano. Así como los países del Consejo de Seguridad de la ONU no lo harán.