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29 de May de 2020

Política

El FAD entre retos y opciones

PANAMÁ. Ya es casi un hecho, los 2.4 millones que deben acudir a las urnas el 4 de mayo del 2014 tendrán una nueva opción al momento de ...

PANAMÁ. Ya es casi un hecho, los 2.4 millones que deben acudir a las urnas el 4 de mayo del 2014 tendrán una nueva opción al momento de emitir su voto. Se trata del Frente Amplio por la Democracia (FAD).

Un colectivo que nació de las entrañas de la masa obrera y el movimiento popular panameño.

Ya cumplieron con la etapa más importante, llegar a la cifra mágica de 63 mil inscritos que exige el Código Electoral y lo que queda ahora es mero papeleo.

Tras completar ese proceso en dos años y hacer público que van a las elecciones del 2014 con candidato presidencial propio, se les empieza a dibujar un nuevo horizonte y de paso descartan una alianza política.

LAS OPCIONES

Las primera opción que tiene el FAD para las elecciones de mayo de 2014 es presentar un candidato propio.

Una mirada a su dirigencia actual nos sugiere que entre esas cartas se manejan Saúl Méndez, Genaro López y el actual presidente de ese colectivo, Fernando Cebamanos.

Los dos primeros son emblemáticos de los grupos que sustentan al FAD. Emergieron de la dirigencia de los obreros de la construcción y se han hecho un lugar en la cúpula del FAD.

A su favor les queda una estrecha relación con las masas populares y comprobadas habilidades para negociar. Mientras entre sus desventajas está poca experiencia en la política criolla y la imagen de radicales que las luchas obreras en las calles podría haberles granjeado.

UN INDEPENDIENTE

En política nada está escrito. Ya el FAD ha señalado que no se uniría con ningún partido político tradicional, pero una alianza política con un independiente no está descartada.

Los candidatos independientes con mayores opciones hasta el momento son el economista Juan Jované, el abogado y exmagistrado Gerardo Solís y el otrora dirigente transportista Esteban Rodríguez.

Con el primero —Jované— además existe una cercanía ideológica y al mismo tiempo una rivalidad velada desde hace unos años.

En tanto, Solís está en el otro extremo de las posturas ideológicas, pero tiene para ofrecer al FAD la oportunidad de un baño de posturas moderadas, mientras él (Solís) necesita el músculo de masas que tiene el FAD.

En tanto, una alianza con Rodríguez —un exdirigente transportista— es mucho menos probable que las otras dos. Representan a grupos históricamente antagónicos.

LAS VENTAJAS

Entre las herramientas del FAD para las elecciones generales de 2014 se cuenta la capacidad de organización y movilización.

El colectivo, que nació de la masa obrera, tiene una estructura política eficiente, heredada de la organización ‘‘síndico-gremial’’ que la en gendró. Otra ventaja es la beligerancia. Sus figuras están habituadas al debate público. Además, la clase popular se ha empezado a identificar con el colectivo.

El desgaste político en los partidos tradicionales también juega a favor del FAD. Los vicios como el transfuguismo, divisiones internas y la corrupción, pueden llevar a la población a buscar alternativas nuevas, con ideas frescas.

OBSTÁCULOS

Pero llegar a la presidencia de la República no es fácil. El FAD tiene obstáculos entre los que se mencionan la falta de experiencia como partido político.

Pero la experiencia en política no es el única piedra que podría hacer tropezar al nuevo colectivo. Los financiamientos también se incluyen en esta lista. Sobre todo en una campaña donde un año antes de las elecciones las inversiones alcanzan decenas de millones de dólares.

Quizás un obstáculo crucial es hallar la estrategia para diluir la percepción en la sociedad de que se trata de un grupo radical.

Mientras tanto, el grupo sigue avanzando en su nuevo camino.