Temas Especiales

09 de Apr de 2020

Política

Política como vocación vs. política como profesión

Uno de los intelectuales que mayor influencia ha tenido sobre el quehacer sociológico es Max Weber, famoso por su ‘Teoría de los tipos i...

Uno de los intelectuales que mayor influencia ha tenido sobre el quehacer sociológico es Max Weber, famoso por su ‘Teoría de los tipos ideales’. Además de su obra cumbre Economía y Sociedad, Weber legó a las Ciencias Políticas un valioso instrumento metodológico para desentrañar la lógica y sentido de la actividad política. Su libro El Político y el Científico sigue siendo una lectura clásica para el entendimiento científico de la actividad política.

Algunos conceptos y premisas claves del pensamiento político de Weber ayudan definitivamente a esclarecer la coyuntura política por la que atraviesa actualmente la sociedad panameña.

¿QUÉ ES LA POLÍTICA?

Para Weber, la política significa la aspiración a participar en el poder o a influir en la distribución del poder entre los estados. Dentro de un mismo estado o entre los distintos grupos de hombres que lo componen, quien hace política aspira al poder como medio para la consecución de otros fines (idealistas o egoístas) o simplemente aspira al poder para gozar del sentimiento de prestigio que este confiere. En pocas palabras, la política es la manera en que los hombres y mujeres se organizan para obtener, distribuir y utilizar el poder.

TIPOS DE POLÍTICOS

Sostiene Weber que se puede hacer política de manera ocasional, como profesión secundaria o como profesión principal.

Políticos ocasionales somos todos, cuando depositamos un voto, o protestamos en una reunión política; cuando pronunciamos un discurso, o cuando expresamos nuestro punto de vista sobre una decisión que nos afecta. Políticos semiprofesionales son aquellas personas que desempeñan un rol político dentro de una asociación política, como parte de una necesidad sin vivir principalmente de ellas y para ellas, ni en lo material ni en lo espiritual. Una tercera manera es la política como profesión, que ocurre de dos maneras: cuando la persona vive de la política – esto es cuando la política se convierte en la fuente duradera de ingresos y vive para la política–; cuando el que hace política no depende de los ingresos que obtiene de ella.

LA VOCACIÓN POLÍTICA

Para el autor, la vocación política puede darse en aquellos casos en que se dispone de un patrimonio, que no lo obliga a depender o recurrir a los ingresos derivados de la actividad política.

También el que posee la cualidad especial de atraer por sus rasgos o cualidades personales de influir sobre las personas.

Ese poder de atracción es lo que conocemos como carisma y que ha servido para registrar en la historia líderes con esa cualidad, como se señala en el caso de Juan Domingo Perón en Argentina; John F. Kennedy, y Martin Luther King en los Estados Unidos; Gandhi, en la India; y en el caso nuestro se atribuye poder carismático a Belisario Porras, Arnulfo Arias y Omar Torrijos Herrera.

Es obvio que con el transcurrir del tiempo la ciencia y la tecnología han desarrollado los mecanismos para dimensionar o acentuar el poder carismático de los líderes políticos.

POLÍTICA COMO PROFESIÓN

El reclutamiento de personal político se apoya en el supuesto evidente de que la empresa política proporcionará ingresos regulares y seguros. En consecuencia, el personal que vive de la política es el que recibe ingresos por servicios determinados, (a donde las propinas y cohechos no son más que una variante irregular y formalmente ilegal de recibir ingresos), o el que percibe un emolumento fijo en especie o en dinero o ambas cosas a la vez.

La política en consecuencia adquiere sentido de profesión que varía de acuerdo con el tipo de sistema político imperante.

EL ‘BOSS’ O EMPRESARIO POLÍTICO

Una de las figuras relevantes dentro del ámbito profesional de la política es el ‘boss’. Se trata de un empresario político, que reúne votos por su cuenta y riesgo. Sus primeras conexiones puede haberlas conseguido como abogado comerciante o dueño de negocios. A partir de allí, va extendiendo sus redes hasta que logra controlar un número determinado de votos. Entra posteriormente en relación con otros ‘bosses’, y haciendo uso de su habilidad, sobretodo su discreción, adquiere confianza en el mundo político para poder ascender.

El ‘boss’ es indispensable para la organización del partido en la medida que tiene un papel central en la obtención de los recursos financieros y en la distribución de prebendas. El financiamiento lo obtiene mediante las contribuciones de sus miembros, pero sobre todo recaudando un porcentaje de los sueldos de aquellos funcionarios que le deben a él y al partido el cargo. Percibe, además, el producto de cohecho y las propinas. Quien quiere infringir impunemente alguna de las leyes, necesita la convivencia del ‘boss’ y tiene que pagar por ellas.

El empresario de la política es indispensable como perceptor inmediato de dinero que entregan los grandes magnates financieros, que no confían el dinero que ‘donan’ para fines políticos a un funcionario a sueldo, o a una persona que tenga que rendir cuenta públicamente. El ‘boss’ con su prudente discreción en cuestiones de dinero es el hombre de los círculos económicos que financian las elecciones.

LA PERSONALIDAD DEL ‘BOSS’

El ‘boss’ típico es un hombre por lo regular absolutamente gris, no busca prestigio social, busca fundamentalmente el poder como medio para conseguir dinero, y también el poder por el poder mismo. Trabaja en la sombra, raramente habla públicamente, sugerirá al orador y lo que tiene que decir, pero él mismo calla. Por regla general no ocupa cargo alguno.

El ‘boss’ no tiene principios políticos firmes, carece totalmente de convicciones y solo se interesa por conseguir los votos. No es raro que sea un hombre bastante inculto, pero generalmente su vida privada es correcta e irreprochable.

En su ética política se acomoda a la ‘moral política’ que impera en cada momento, no le importa ser socialmente despreciado como profesional de la política.

Esta caracterización que realiza Max Weber del político profesional, naturalmente ha variado en el tiempo y en las diferentes formaciones sociales, por lo que sus categorías de análisis hoy pueden tener valor conceptual relativo; sin embargo, desde una perspectiva científica su análisis sigue siendo una referencia importante para entender la realidad política de hoy.

SOCIÓLOGO