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06 de Mar de 2021

Política

Quién gana y quién pierde con los debates electorales

PANAMÁ. En cualquier campaña electoral, un debate presidencial es el escenario y la oportunidad ideal para que los candidatos puedan exp...

PANAMÁ. En cualquier campaña electoral, un debate presidencial es el escenario y la oportunidad ideal para que los candidatos puedan exponer sus programas y planes y lucirse ante el electorado, pero en Panamá parece que ausentarse de estos encuentros es parte de una estrategia.

La pregunta que surge de inmediato es: ¿Quién o quiénes ganan o quién o quiénes pierden con la participación en este tipo de encuentros?

Ya se han realizado cuatro foros y a todos ha faltado la misma figura, el candidato del partido de gobierno, José Domingo Arias. Y ha presentado sendas excusas al hilo. Ahora su equipo de campaña pretende imponer una serie de condiciones para asistir.

Un miembro del equipo de campaña de Arias que prefiere no ser identificado se pregunta por qué exponer a quien las encuestas le dan la preferencia del electorado. ‘Sería como llevarlo al matadero o ponerlo frente a un pelotón de fusilamiento conformado por todos sus contendores’.

La campaña oficialista dio a conocer ayer lo que sería una serie de prerrequisitos para participar en los debates. El primero, que sea el Tribunal Electoral la institución que organice el encuentro, opción que el magistrado Erasmo Pinilla dice que están considerando.

DEJA VU POLÍTICO

En la era post invasión se han desarrollado cuatro procesos electorales. Lograr que todos los aspirantes a la Presidencia se sienten a debatir ha sido difícil.

En 1994 participaron siete candidatos: Ernesto Pérez Balladares, Mireya Moscoso, Rubén Blades, Rubén Darío Carles, Eduardo Vallarino, Samuel Lewis Galindo y José Salvador Muñoz.

Ese año se realizó el primer debate presidencial en el país. Sólo participaron seis candidatos. Mireya Moscoso fue la gran ausente. En las elecciones fue derrotada por Pérez Balladares.

En 1999, la contienda electoral se llevó entre tres figuras: Martín Torrijos, Mireya Moscoso y Alberto Vallarino.

Los debates presidenciales fueron parte de la oferta, Moscoso, quien ganó las elecciones, se negó a participar.

En 2004, cuando cuatro figuras se disputaron la Presidencia de la República, se dio un debate con todos los aspirantes presidenciales.

En las pasadas elecciones, tras varios intentos para concretarlo, el debate presidencial se realizó en la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá.

Participaron el actual presidente de la República, Ricardo Martinelli; y su principal adversaria, Balbina Herrera.

¿QUIÉN GANA? ¿QUIÉN PIERDE?

La participación de los aspirantes a ocupar la silla presidencial en los debates abre una discusión entre los políticos criollos: ¿quién gana cuando se realizan? ¿Los electores o los candidatos presidenciales? La respuesta es complicada.

Analistas políticos tienen opiniones encontradas. Jaime Porcell, analista de mercado, estima que los debates presidenciales no hacen presidente y en ellos nadie gana. Además, pone en peligro al candidato que encabeza las encuestas.

Sin embargo, para Menalco Solís el ganador de los debates presidenciales es el elector, quien podrá emitir su voto, el día de las elecciones, con conocimiento de las propuestas.

Ambos analistas y Roberto Troncoso comparten la idea de que la inasistencia del candidato que va a la cabeza es para evitar bajar en las encuestas.

Pero las opiniones de los analistas políticos son más profundas. Para Solís, la condición de participar en un debate presidencial si el TE lo organiza es ‘una cobardía’. Casi igual piensa Porcell: ‘decir que solo participa cuando el Tribunal Electoral lo organiza es una forma de decir que no’.