Temas Especiales

21 de May de 2022

Opinión

Memoria y olvido

Históricamente la lucha por la soberanía nacional y contra la presencia colonial de los Estados Unidos de América en el corazón de nuestro territorio fue primero -un imperativo categórico- de una pequeña vanguardia del movimiento popula

El pasado 7 de septiembre su cumplieron 44 años de la firma del 'Tratado del Canal de Panamá' y del "Tratado concerniente a la Neutralidad permanente del Canal y al Funcionamiento del Canal de Panamá"; popularmente conocidos como los Tratados Torrijos-Carter del 7 de septiembre de 1977. Efeméride de la nacionalidad panameña que pasó casi que imperceptible para la mayoría de los panameños, porque tan solo fue objeto de comentarios tangenciales o anecdóticos, en lo absoluto a lo que correspondía a la memorable fecha.

La pregunta de rigor es ¿por qué tanto desdén, por parte del gobierno, de las entelequias políticas y del oligopolio mediático, por una fecha tan trascendental del calendario de la nacionalidad panameña?

En mi opinión la respuesta a esta importante interrogante la podemos encontrar en los antecedentes del hito histórico en comento. Históricamente la lucha por la soberanía nacional y contra la presencia colonial de los Estados Unidos de América en el corazón de nuestro territorio (la ex "Zona del Canal de Panamá") fue primero -un imperativo categórico- de una pequeña vanguardia del movimiento popular ( estudiantes, obreros organizados y profesionales de la educación).

Esa batalla por la soberanía nacional puso sobre el tapete la contradicción fundamental: Nación vs colonialismo. Y, alrededor de esa contradicción se alinearon las fuerzas sociales y políticas de la República de Panamá. Por un lado, el movimiento popular panameño que estableció como consigna fundamental la soberanía nacional y recuperación del Canal, objetivo que pasaba por la abrogación total de la "Convención del Canal de 1903" o nefasto Tratado Hay-BunauVarilla y, por el otro, la burguesía comercial y 'casateniente' y oligarquía liberal, que siempre se inclinaron por acuerdos 'revisionistas' de la Convención del Canal Ístmico. Es decir, la erradicación del colonialismo y la recuperación del Canal de Panamá, jamás contó con el apoyo decidido de la burguesía nacional ni de la oligarquía liberal. Inclusive, después de los hechos heroicos y luctuosos del 9 de enero de 1964, tan solo tres (3) años después, el gobierno de la oligarquía (Marcos Robles) negoció los denominados "Tratados 3 en 1" que mantenía por 99 años más, la situación colonial de la Zona del Canal.

Durante 65 años y, sobre todo, a partir de mediados del siglo pasado, al socaire de la guerra contra el "comunismo internacional", el gamonalismo panameño se matrimonió con el imperialismo norteamericano que hizo de la Guardia Nacional su fuerza de ocupación, para reprimir y perseguir a los patriotas panameños.

Esta situación abrió un profundo abismo entre el pueblo y la 'clase política' gobernante, de manera que en 1968, la oligarquía política y la burguesía nacional perdieron legitimidad y surge la Guardia Nacional como único cuerpo armado capaz de usurpar el poder. Luego de la "limpieza" en los cuarteles de oficiales pronorteamericanos y populistas de derecha (1968-1969) el general Omar Torrijos asume el liderazgo de la fuerza castrense y del "gobierno revolucionario", rechaza los "tratados 3 en 1" y retoma la lucha popular por la erradicación del colonialismo y recuperación del Canal y en el nuevo realineamiento de fuerzas políticas y sociales, una vez más, la burguesía y la oligarquía le dieron la espalda a la Nación panameña.

En síntesis, la plutocracia corrupta gobernante y la burguesía financiera dominante de los últimos 32 años pos invasión son las fuerzas políticas y sociales herederas de las corrientes antipopulares y antinacionales históricamente opuestas a la batalla contra la presencia colonial estadounidense.

Ello explica su displicencia con la fecha memorable del 7 de septiembre de 1977, aunque al final, hayan sido los principales beneficiarios de los 31 mil millones de dólares de los activos revertidos de la antigua Zona del de Canal y de los 18 mil 600 millones de dólares recibidos de las utilidades del Canal, los últimos 21 años.

¡Así de sencilla es la cosa!

El autor es abogado y analista político.