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06 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Enredo electoral - mayo de 2009

Hasta ahora, aun cuando las encuestas han caído en un desprestigio a nivel interno, las mismas han sido consistentes, no en cuanto al ga...

Hasta ahora, aun cuando las encuestas han caído en un desprestigio a nivel interno, las mismas han sido consistentes, no en cuanto al ganador de las próximas elecciones, pero sí en relación a que ningún candidato se ha marcado o ha establecido una preferencia clara en el electorado, a tal punto que da cabida a la aparición de una persona con las características aglutinadoras, que le dé esa posibilidad de victoria, que hasta ahora luce lejana.

En el PRD, Balbina Herrera debe afrontar la división interna que produjo la primaria, aun cuando lograron manipular resultados, la distancia tan mínima con la cual ganó, no le permite apuntarse una victoria como para poder despreciar al alcalde de Panamá, como lo ha hecho en sus primeras apariciones. De sus movimientos depende su despegue en próximas mediciones o el simple estancamiento de un proyecto, que todavía no tiene una cara real o verdadera, pues Balbina, más que un vicepresidente joven y empresario, requiere de una actitud que la haga más creíble como persona.

Ricardo Martinelli, más allá de su alianza con Unión Patriótica, la cual en mediciones recientes no le ha aportado porcentaje alguno de popularidad fuera del labrado por él mismo, debe buscar más acercamiento directo con los candidatos electos en primarias de su propio partido, que le puedan dar esa fortaleza y organización que su aliado no le puede dar. Mientras sus asesores se entretengan en captar votos por medio sólo de cuñas, sin contactos directos y sin contar con organización propia, será como aquel artista famoso que todos aplauden, pero que nadie lo siguió.

Los panameñistas de Juan Carlos Varela, apurados en no quedarse sin pareja, se han amarrado a los Molirena, al punto de ofrecer y entregar posiciones de candidatos que apoyaron a Alberto Vallarino, creando así un frente interno que debió ser superado.

¿Cuánto representaba Vallarino a nivel interno frente a lo poco que el Molirena les pueda dar, cuando ha quedado demostrado que más que un partido, son pedazos de eso? Varela equivoca al querer comandar el panameñismo obviando a Mireya Moscoso, cuando sabe que ella es un referente interno, aunque no le guste.

En este enredo electoral, la figura del presidente Guillermo Endara vuelve a crear duda en la palestra, su forma de ser, el antagonismo con algunas cosas o personas, lo ponen como un fiel de la balanza en la oposición, o bien como el as bajo la manga del gobierno. De su proyección, fortaleza y ahínco que le quiera meter, se podrán definir algunas cosas. Mientras tanto su edad, enfermedad y poco capital económico juegan en su contra.

Al final sólo el voto serio e independiente podrá definir la contienda que se avecina.

Así veo las cosas y así las cuento.