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26 de Oct de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

La violencia tiene sus causas

De la misma manera que se pueden identificar las tragedias que provoca la violencia social, también se pueden conocer sus causas. El gob...

De la misma manera que se pueden identificar las tragedias que provoca la violencia social, también se pueden conocer sus causas. El gobierno no ha querido entrar a fondo a comprender de dónde surge la violencia. Si lo hiciera Panamá podría resolver el problema y avanzar en forma progresiva hacia una mejor sociedad.

Según un informe reciente de la CEPAL “la crisis financiera podría agravar los factores que exacerban la violencia juvenil en América Latina, en la medida que provoque un incremento del desempleo juvenil y mayor frustración de expectativas de movilidad social de jóvenes”. La CEPAL no es una fuente muy acreditada en Panamá, después del abuso del gobierno nacional con un informe sobre la pobreza que diera a conocer en noviembre de este años. Pese a ello, la CEPAL aún tiene algo de credibilidad. Según la oficina regional de la ONU, “es alarmante que la mayor parte de las muertes entre jóvenes se deba a causas externas (asesinatos, accidentes y suicidios). El homicidio es la primera causa de muerte juvenil masculina en varios países de la región”. La CEPAL agrega que “la violencia creció en la mayor parte de la región en los últimos años y los jóvenes están sobre representados en la incidencia y gravedad de esta tendencia, como víctimas y como perpetradores. En muchos países de América Latina se cometen crímenes violentos a edades cada vez más tempranas y las víctimas por este efecto son cada vez más precoces”.

Lo importante del informe es que la CEPAL “urge contar con políticas que aborden las causas que llevan a esta escalada de violencia en que los jóvenes son tanto víctimas como protagonistas... Preocupa especialmente la articulación de pandillas juveniles con el consumo de drogas, el narcotráfico y el tráfico de personas”.

La única solución es una política agresiva que oriente a las nuevas generaciones hacia la educación y el empleo. Para ello, son necesarias más escuelas, formar más educadores y presentar un plan de desarrollo nacional. Precisamente, los gobiernos panameños se resisten a tomar este camino. Al mismo tiempo, hay que crear más empleos. En los últimos 15 años se han perdido miles de empleos productivos en Panamá. Los jóvenes no tienen otra alternativa que la violencia. La violencia y la criminalidad van de la mano con la pobreza. La CEPAL señala que “el factor que más afecta a los jóvenes de ambos sexos es la pobreza”. Para los varones el problema que es percibido con mayor fuerza es el desempleo (o empleo informal) y por las jóvenes la violencia intrafamiliar. La CEPAL concluye, a diferencia del gobierno panameño, que “es necesario combinar políticas y medidas preventivas con punitivas, lo que implica represión de los efectos, pero atención a las causas. (Hay que aplicar) acciones educativas, programas que fortalezcan el primer empleo y una adecuada reinserción social para los jóvenes rehabilitados”. La crisis económica que nos golpeará en 2009 no es objeto de debate ni estudio por parte del gobierno. Lo que revela la irresponsabilidad de los asesores del presidente Torrijos.