29 de Nov de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

El MOP y el cambio climático

Tras las numerosas y severas criticas que está recibiendo el Ministerio de Obras Públicas, y su actual ministro, el Lic. Benjamín Colama...

Tras las numerosas y severas criticas que está recibiendo el Ministerio de Obras Públicas, y su actual ministro, el Lic. Benjamín Colamarco, por el desastroso estado de las calles y carreteras del país, me ha sorprendido la “explicación” que han estado dando este y altos funcionarios de esta entidad pública. ¡El culpable de todo es nada menos que el Cambio Climático!, o sea, la “Madre Naturaleza” es la responsable.

Pues, sí, las calles de las ciudades llenas de huecos, algunas, como dijo un periodista, son huecos con algún pedazo de calle. Las “nuevas y flamantes” carreteras y autopistas que se derrumban por todas partes, todo esto debido a que en Panamá llueve en la temporada lluviosa. Lo que parece ser algo nuevo y sorprendente para algunos funcionarios del MOP.

Ahora resulta que el asfalto se deteriora rápidamente con las lluvias. Lo raro es que anteriormente llovía igual o más que ahora y no pasaba esto. En la antigua Zona del Canal, los norteamericanos construyeron carreteras de asfalto que duraron varias décadas sin deteriorarse, y sin derrumbarse. Y es precisamente esta área una de las que tiene una de las precipitaciones pluviales más altas del país.

El problema no es la Madre Naturaleza, sino la “calidad” de los hombres y de los materiales. Y esto es porque si uso un asfalto de mala calidad, la responsabilidad es del funcionario encargado del trabajo. Si uso un asfalto de buena calidad y hago un trabajo deficiente en su colocación, es lo mismo. Un buen técnico debe calcular la posibilidad de un exceso de lluvias sobre la obra, hacer los drenajes y alcantarillados adecuados, usar la protección adecuada para controlar la erosión de los taludes. Las carreteras deben hacerse para soportar el paso de vehículos pesados. Los derrumbes y hundimientos de las carreteras que se dieron hace poco se deben a deficiencias técnicas y estructurales en el diseño de las obras. Aunque también debe tener algo que ver la enorme deforestación que afecta estas áreas.

En parte esto se debe a que las empresas quieren ganar enormes sumas de dinero con los contratos con el Estado, y utilizan materiales más baratos no apropiados o “economizan” en estructuras vitales. Gran parte de esta responsabilidad corresponde a los inspectores técnicos del Estado que aprueban rápidamente estos proyectos deficientes, por varias razones inexplicables.

Si un edificio recién construido, se derrumba debido a que sus cimientos ceden, la empresa que lo construyó difícilmente va a decir que la culpable es la lluvia o que había mucha gente en el edificio, porque nadie va a creer semejante cosa. Esta y sus ingenieros y arquitectos deben cargar con las responsabilidades que pueden ser hasta penales. Lo mismo debe pasar con el sector estatal.

-El autor es asesor ambiental.eesquivelrios@gmail.com