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27 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Barack Obama y nuestro TPC

“Construiremos las carreteras y los puentes, las redes eléctricas y las líneas digitales que nutren nuestro comercio y nos unen a todos”...

“Construiremos las carreteras y los puentes, las redes eléctricas y las líneas digitales que nutren nuestro comercio y nos unen a todos”, esta es una frase extraída del discurso del presidente Barack Obama, pronunciado el pasado 20 de enero y que hemos reproducido en nuestro artículo semanal, porque a nuestro entender es un rayo de esperanza para el futuro del Tratado de Promoción Comercial (TPC) que todos anhelamos y que ha quedado pendiente en la agenda de trabajo de varias de las administraciones gubernamentales de Panamá y de los propios Estados Unidos.

Más adelante, el presidente Obama dijo muy claramente: “a todos los demás pueblos y gobiernos que hoy nos contemplan, desde las mayores capitales hasta la pequeña aldea en la que nació mi padre, os digo: sabed que Estados Unidos es amigo de todas las naciones y todos los hombres, mujeres y niños que buscan paz y dignidad, y que estamos dispuestos a asumir de nuevo el liderazgo. A los habitantes de los países pobres: nos comprometemos a trabajar a vuestro lado para conseguir que vuestras granjas florezcan y que fluyan aguas potables; para dar de comer a los cuerpos desnutridos y saciar las mentes sedientas”.

No era necesario que el nuevo mandatario norteamericano hiciera referencia directa al TPC con Panamá o con otro país, porque está demostrado que los intercambios comerciales benefician a las balanzas de las naciones que los ponen en marcha y en el caso de nuestro istmo, que a lo largo de su historia ha tenido como principal socio comercial a la gran potencia norteña, los resultados no mienten: Estados Unidos tiene una participación del 30% en el mercado nacional.

Aunque los productos panameños tienen una gran acogida en el mercado estadounidense, estas oportunidades también permiten la diversificación e incremento de la oferta exportable, lo que al final se traduce en mejores oportunidades para los sectores productivos, la generación de mano de obra y el mejoramiento en la calidad de vida de la gente del campo y de la ciudad, entre otros beneficios. Con la asunción al poder de Obama se abre un nuevo capítulo esperanzador para Panamá, no solo en las relaciones diplomáticas, que se encuentran en un excelente momento, sino también en las comerciales, en las que los esfuerzos por lograr ese TPC han sido ingentes de parte de ambos grupos, aunque ahora depende del interés que el nuevo mandatario le preste y que el Congreso dé seguimiento a la agenda que ya existía al respecto.

Insistimos en que las palabras de Barack Obama son esperanzadoras, porque también está interesado en reconstruir la economía de su país, una labor que requerirá del apoyo de otras naciones, tal y como él lo ha planteado, Estados Unidos de América ha sabido sobreponerse a nubes y tormentas, y en unidad sabrá resolver sus problemas.

Al igual que él, nosotros confiamos en la capacidad de la nación en que vivimos y sabemos que la insistencia por lograr este objetivo comercial nos llevará a buen puerto. Solamente necesitamos de la disposición y que el nuevo gobierno de nuestro socio nos escuche y vea en Panamá el abanico de posibilidades que representa.

-El autor es presidente de la Asamblea Nacional.rrodriguez@asamblea.gob.pa