09 de Dic de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Poder y democracia

¿Qué implican el poder y la democracia?, ¿serán términos compatibles? Se dice que la democracia es el poder del pueblo y que este lo eje...

¿Qué implican el poder y la democracia?, ¿serán términos compatibles? Se dice que la democracia es el poder del pueblo y que este lo ejerce a través de sus representantes en cada una de las instituciones pertenecientes a los tres poderes del Estado, ¿y por qué no son dos o cinco? Bueno, el invento fue francés, pero sus teorías europeas eran para una época madura en aquellas sociedades.

En pleno siglo veintiuno y atendiendo a nuestro nivel de desarrollo social, moral y tecnológico, ¿qué idea tenemos nosotros del concepto “democracia” y la validez de los tres poderes? Mis ideas al respecto me llevan a observar una sociedad de parásitos, sobre todo en las menos desarrolladas, en las menos auténticas, en aquellas donde los poderes constituidos no significan bendición alguna, a pesar de sus postulados constitucionales. Veo a estas sociedades que tienen más leyes que gente o territorio, cuyos problemas son tan grandes como sus instituciones y las desigualdades son atendidas por las fuerzas del mercado capitalista, mientras miramos al cielo esperanzados a que los cambios climáticos o vientos monzónicos nos traigan las riquezas y producción alimentaria desde latitudes importadas a cambio de la seducción que ofrecemos a los poderes extranjeros con las bellezas de nuestro cuerpo.

Esa sociedad que descansa a lo caribeño, mientras en el exterior otros salen del subdesarrollo a economías emergentes, modernizando su agro y aprovechamiento de sus tierras, enfatizando la producción y educando científicamente a sus ciudadanos. El crimen y la mentalidad perversa se han tomado la conciencia de nuestros muchachos, que prefieren ser maleantes o parecerlo, a educarse o trabajar por el prójimo. ¿Prójimo?, ¿dije eso?, ¿a quien conmueve hoy esta expresión? La ciudad se ha quedado pequeñita, mientras la maldad la oscurece; el gobierno dice hacer lo que puede, mientras la sociedad inconsciente se la pasa pidiendo cosas al presidente. Estas sociedades piden justicia, vivienda, seguridad, piden y piden; pero no dan nada, no buscan soluciones y menos trabajan por ellas, persisten en la continuidad y menos desean educarse. Los pobres no prosperan, mientras las riquezas del crecimiento son repartidas entre políticos, comerciantes y capitalistas, a través de un ejercicio legal continuo que sustenta los monopolios y la explotación, sobre todo extranjera. Un sistema cargado de leyes y procedimientos tales, pero que irrespeta constantemente los Derechos Humanos, confiado en la mora o la incapacidad activa de los afectados por su pobreza.

Se aproxima una crisis financiera, una posible recesión, ¿quiénes serán los mayores perjudicados? ¿Garantiza el derroche y tanta falta de planificación la seguridad de los nacionales, del comercio, del progreso?

-El autor es abogado.jcpastor1622@hotmail.com