22 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

El uso del tiempo en política

Todo indica que el escenario político para mayo de 2009 ha quedado configurado. De hecho, pasado mañana es la fecha límite que establece...

Todo indica que el escenario político para mayo de 2009 ha quedado configurado. De hecho, pasado mañana es la fecha límite que establece el calendario electoral para registrar todas y cada una de las candidaturas a puestos de elección popular.

Pero en lo visto y oído hasta ahora ya hay parte de la historia de esta campaña que puede quedar debidamente registrada. Una de las facetas que ya puede ser escrita es la pésima administración del tiempo que han hecho Balbina Herrera y Juan Carlos Varela. Confirmando así, cada uno en su esquina, que en política, al igual que en otras expresiones de la vida, saber utilizar el tiempo a tiempo le genera beneficios al candidato y en su momento al país.

En el caso de Balbina Herrera, logró hacerse del triunfo en la primaria del PRD del domingo 7 de septiembre pero como quiera que la campaña interna no solo fue intestina sino que también el resultado fue muy estrecho, tuvo que invertir casi tres meses en tratar de recomponer los pedazos del partido para al final tomar una decisión que pudo haber ejecutado el 8 de septiembre, ofrecerle la candidatura de “vice” a Juan Carlos Navarro. Es evidente que si así hubiera sido habría recortado tiempo. El mismo tiempo que utilizó Ricardo Martinelli para posicionarse en las encuestas, y ahora, en 2009, Balbina Herrera tendrá que invertir más recursos y mucha más inteligencia para recortar el espacio que el candidato de Cambio Democrático le lleva hasta el momento.

La situación de Juan Carlos Varela es aun más patética. Varela estaba llamado a ser el candidato natural de la oposición en virtud de representar al Partido Panameñista, pero su propia incapacidad en administrar el tiempo que tenía por delante lo ha llevado a terminar conformándose con una nominación como candidato a “vice” de Martinelli, con todas las implicaciones futuras que ello le acarreará a él y a su partido.

En marzo de 2007 lo eligieron presidente del Partido Panameñista y luego el 6 de julio de 2008 gana las primarias de esa organización para constituirse en su candidato a presidente de la República, pero ni en un cargo, ni en otro, supo articular un discurso opositor frente al PRD y menos aún ante el gobierno de Martín Torrijos. Parece que calculó que aún no era el momento, pero fue tan malo el cálculo que se le pasó el tiempo y justamente hoy el partido lo está desmontando como candidato para, por primera vez en la historia de ese colectivo, ir de segundo.

Como dije antes, hoy estamos a dos días de que finalice el tiempo para presentar las candidaturas ante el Tribunal Electoral y una vez más la mala administración de los tiempos en la oposición le permitirá al PRD obtener mayor cantidad de diputados, alcaldes y representantes de lo previsto, independientemente de quien gane la Presidencia de la República, debido a que los partidos de la alianza opositora terminarán postulando cada uno por su lado en las diferentes circunscripciones.

Lo relevante de esta evaluación del uso de los tiempos en política es que lo mismo podría ocurrir en función de la administración del gobierno a favor o en contra de las decisiones que hay que tomar en el Estado.

De hecho, una característica del presidente Torrijos, por ejemplo, ha sido lo lento, demorado y hasta la no toma de decisiones a tiempo y sobran los casos en los que hemos pagado, como país, el no decidir a tiempo.

-El autor es analista político.ecabrera@wpanama.com