Panamá,25º

21 de Jan de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

La ecuación del poder

Sectores económicamente poderosos se alían y se aprestan a asaltar el poder político en esta nueva contienda electoral con el ánimo de l...

Sectores económicamente poderosos se alían y se aprestan a asaltar el poder político en esta nueva contienda electoral con el ánimo de lograr mayores beneficios para sus abultadas cuentas utilizando todo tipo de argumentos descalificadores para abatir a su contendientes.

En esto las encuestas jugaron un papel importante en la alianza pactada recientemente debido a que los dirigentes del panameñismo, al sentirse imposibilitado de repuntar en las mismas hacen una jugada desesperada con el fin de obtener un pedazo del pastel. Saben que lo que está de por medio es el enorme caudal de recursos que llegan a las arcas del Estado, debido a los ingresos del Canal de Panamá en primera instancia, a los impuestos y a otros ingresos, pero que solo un reducido grupo serían los convidados a este festín.

Esta es la ecuación del poder, miles de millones de dólares que en solo cinco años pueden manejar a su antojo, unos 25 mil millones de dólares aproximadamente. Es el negocio de la política bien sustentada donde invierten 30 millones o un poco más, para recibir a cambio este tremendo caudal. Las mentiras fabricadas desde años no indican la verdad oculta en el altruismo o filantropía, verbigracia las famosas becas, o la donación de viviendas, etc., que no es negativo, salvo que estas acciones han sido debidamente calculadas para influir en la opinión pública de forma favorable a su candidatura. Por cada dólar, tres más se van en publicidad. Si el altruismo que practican fuese incondicional por qué no encontramos ese accionar al comprar los alimentos que se expenden en sus supermercados, al contrario, su alto costo contribuye a mantener la especulación en los precios de los productos de primera necesidad.

La imagen de los dos personajes, candidatos a presidente, sentados como niños regañados en la esquina para luego salir sonrientes y anunciar la alianza muestra realmente las verdaderas intenciones que hay detrás de estas aspiraciones. Pero lo peor es cuando esto se da en territorio extranjero, de una nación que teníamos entendido no debería intervenir en nuestra política criolla. Asistimos así a la última jugada del gobierno de Bush en evitar que el PRD con su ala más nacionalista asuma nuevamente el poder en junio próximo.

Esto es una disyuntiva muy seria para el electorado que debe escoger entre hacer que el pasado penetre en las arcas del Estado para repartírselas como botín político o propiciar un cambio real fortaleciendo la democracia a través de sectores comprometidos en desarrollar un país con espíritu nacional e independiente. El PRD es un partido para seguir la labor de cambio que se planteó su gestor: un país donde la justicia social impere, sin distingo de raza o posición política, conviviendo en paz y armonía. Es la tarea que enarbola la candidatura de Balbina Herrera, que surgió de un proceso revolucionario que le permitió a ella y a muchos más escalar la pirámide del estatus social gracias a su esfuerzo, entereza y estudio, oportunidad brindada por un Omar Torrijos que abrió las puertas del saber a todos los panameños. Tenemos experiencia de lo que es un gobierno autocrático militar y hoy podríamos estar a las puertas de permitir de nuevo la llegada al poder de un gobierno autócrata de corte civil, ya que las acciones contra su propia alianza así lo vaticinan.

- El autor es periodista. federicojoseguillermo@yahoo.com