22 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Nuestro derecho vs el circo electoral

Asistimos a un proceso antidemocrático, que las cúpulas de poder económico, dueños de la partidocracia, han dado en denominar “fiesta de...

Asistimos a un proceso antidemocrático, que las cúpulas de poder económico, dueños de la partidocracia, han dado en denominar “fiesta democrática”. En reiteradas ocasiones, hemos manifestado que elegir cada cinco años a quién ocupe la silla presidencial, no es un proceso democrático, puesto que el proceso electoral y los llamados partidos políticos en Panamá, se han constituido en una “democracia” llena de formas pero no de fondo. Los ocho partidos políticos imponen la dinámica del dedo en sus decisiones internas, donde no hay debate, donde se manipula la verdad y convierten las elecciones en esa especie de “marketing” publicitario, vulgar mercadeo electoral carente de propuestas de solución seria y real a los grandes problemas nacionales.

¿Qué tienen de democráticos los procesos electorales en nuestro país? Cada vez más los mismos se caracterizan por recurrir a campañas electorales multimillonarias, la que nos vemos obligados a financiar a través de nuestros impuestos (En las elecciones del 2004, el gasto en publicidad per cápita fue el más alto de América Latina), discursos demagógicos, clientelismo político, acusaciones de corrupción y fraude electoral (incluso a lo interno de los partidos). Es decir, es un escenario falto de ética y moral, donde la cultura dominante pretende hacernos creer que eso es democracia. En este contexto, el pueblo panameño tiene que ejercer su derecho a rechazar la farsa electoral. No caigas en la trampa electorera de los políticos corruptos. Se trata de demostrar a la partidocracia que no estamos dispuestos a hacerles el juego a sus intereses, con el llamado “voto castigo” o “por el menos malo”. El voto castigo solo favorece la alternancia entre la partidocracia; el menos malo no existe, todos son avasalladores de las conquistas e intereses del pueblo trabajador.

Estamos convencidos de que solo la lucha organizada nos podrá encaminar en la solución de los graves problemas que vivimos a diario. En medio de esta sucia campaña electorera, que desatiende el clamor del pueblo, es necesario redoblar la movilización como mecanismo para que se atiendan nuestras demandas sociales. El de ese 42% de la población que no estamos inscritos en la partidocracia, o de aquellos que aún formando parte de las bases de los partidos de la mafiocracia criolla, en su gran mayoría como resultado del clientelismo electoral, se han percatado del rejuego polítiquero de los ricos y corruptos de las dirigencias de gobierno y “oposición”; es nuestro derecho expresar nuestro rechazo a través de la abstención, el voto en blanco o nulo, o el voto simbólico por algún mártir de nuestra patria.

Tal como lo expresamos en el acto de lanzamiento de nuestra campaña contra el circo electoral, FRENADESO no desmayará en su lucha por construir poder popular desde las bases, en su derecho a discutir y definir nuestro porvenir; a tomar decisiones sobre el uso de nuestro suelo y nuestros recursos; a hacer uso del poder constituyente, que reside en el pueblo como fuente legítima de derecho, para convocar a una Asamblea Constituyente Originaria con plenos poderes como recurso democrático para acabar con el estado de corrupción y de injusticias que impera en el país. Como parte de este pueblo seguiremos trabajando porque otro Panamá es posible.

- El autor es secretario general del SUNTRACS. rologe54@yahoo.com