• 18/01/2026 00:00

Torrijos Shunnard: un caso extraño

Después de mi salida de la Comisión de la Verdad de Panamá, creada mediante Decreto Ejecutivo presidencial para investigar violaciones a los derechos humanos durante la Dictadura Militar en Panamá (1968-1989), en los dos años que labore como investigador, pude encontrar en Coiba al chileno Gerardo Olivares Morales que había sido enviado a esa Isla penal después de ser detenido en Panamá y nunca se volvió a saber de su paradero.

Inclusive cuando vino a Panamá la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 1976, como parte de las imposiciones del presidente Carter a Omar Torrijos para la firma de unos nuevos tratados, que incluía la liberación de los presos políticos de las cárceles panameñas en todo el país, el retorno de los exilados políticos, la apertura de medios de comunicación, la creación de partidos políticos y uno del gobierno militar, que fue denominado PRD, a lo que el doctor Carlos Iván Zuñiga denominó “El veranillo”. político”, y al ser preguntado por la CIDH al general Torrijos por el preso político Gerardo Olivares Morales, el dictador Torrijos “negó que Olivares hubiera entrado a Panamá”.

El pasado 2 de enero leo en un diario de la localidad en su sección deblog exclusivo para suscriptores un artículo titulado: “La extraña muerte del hijo del General” llegado a mis manos por un amigo. Leído el artículo, a mi mente vinieron dos cosas: 1. Nunca llegó ninguna denuncia del caso Torrijos Shunnard a la Comisión de la Verdad y nunca leí nada en los diarios de Panamá del “¿accidente automovilístico?” del hijo del General. De acuerdo con el articulista, la fecha de la muerte fue el 3 de enero de 1988 y responde al nombre de Ernesto Omar Torrijos Shunnard, por lo tanto: 1. Era un caso que debía incluirse en la Comisión de la Verdad; 2. Una mañana que llego a la Mesa de la Papaya del viejo Café Boulevard Balboa, un médico prestigioso y miembro prominente de la misma, me dijo al oído: “Alexis, acompáñame a dar una vuelta en el carro a un lugar, para hablarte algo, que no lo puedo hacer aquí y en el vehículo te explico”. Curioso y entre dudas, no porque dudara del médico y de su actuar, porque era una persona honorable y seria, en todo el sentido de la palabra, sino que empecé a meditar. “¿Qué será?”

Ya en el camino me iría contando, palabras más, palabras menos: “¿Sabes del caso de la muerte en forma extraña de un hijo del general Torrijos, que era un oficial de las Fuerzas de Defensa, hubo con una joven de Chitré?”. Sorprendido, le dije que “no y nunca había oído del tema”; y de seguido: "fue un hijo que tuvo a mediados del año 1963 con una joven de Chitré. Fue enviado a una Academia Militar donde se graduó, regresó a Panamá y se incorporó a la Guardia Nacional o las Fuerzas de Defensa, un poco antes o después de la muerte del general Torrijos y, una noche bajando la carretera de Tinajitas, se estrella en la carretera y muere. La versión oficial fue que se le encontraron botellas de licor en el lado delantero del pasajero, vasos, hielo y estaba borracho, pero la madre me dijo que él no tomaba; ya mí me consta, porque lo conocí, y su nombre es Ernesto Omar Torrijos Shunnard Como fuiste miembro de la Comisión de la Verdad, puedes investigar”. Ya había concluido la vigencia de la Comisión de la Verdad y hecho el informe final.

Después que regresamos a la Mesa de la Papaya y, como siempre, nos sentamos a tomar café para seguir arreglando el mundo y haciendo conspiraciones de café. Al retirarme de la mesa, y al ir a tomar mi vehículo, coincide con uno de los que me involucró en los menesteres del periodismo de investigación, el abogado Ramón Castellanos Arrieta, y le pregunto del tema. “¿Ramón, sabes algo de un hijo del general Torrijos que murió en un accidente de carro bajando Tinajitas”? y me respondió: “era oficial de las Fuerzas de Defensa, era el único hijo idéntico a Torrijos, la voz, sus gestos y la primera vez que lo vi, casi me caigo de nalgas, al ver que era una copia calcada del general”. Como no tenía mayores elementos que me llevaran a una investigación periodística, aunque por años él siguió investigando por mi cuenta otros temas, perdí de mi radar el caso del hijo del general Torrijos, hasta que volvió a leer el artículo delblog.

La historia de la dictadura de Panamá a saber: 1. La Era de Omar Torrijos (11 de octubre de 1968 -31 de julio de 1981); 2 Era de Florencio Flores, 3. Era de Rubén Darío Paredes; 4. y la Era del general Manuel Antonio Noriega, todos desde 1981-1989 guardan muchos misterios, leyendas y mentiras de algunos de los históricos de la Guardia Nacional – Fuerzas de Defensa -, y este parece ser uno, ya que no fue conocido por la Comisión de la Verdad de Panamá.

Hasta aquí mis recuerdos del tema. Se debe aclarar la verdad, ahora que volvió el tema a la palestra pública, ya que “el teniente Torrijos Shunnard, “quisiera tener un gabán para arropar sus sueños bajo tierra”, como dijo Demetrio Korsi en su poema.Sinfonía en gris.

* El autor es exinvestigador de la Comisión de la Verdad de Panamá
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