23 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Las donaciones a campañas

Durante esta semana la periodista Griselda Ester Melo, de TVN, presentó la entrevista exclusiva que logró obtener con el intrépido David...

Durante esta semana la periodista Griselda Ester Melo, de TVN, presentó la entrevista exclusiva que logró obtener con el intrépido David Murcia, famoso por el sonado caso DMG. En el bien logrado esfuerzo periodístico una de las cosas que tal vez más llamó la atención y hasta generó morbo, es el momento en el que el hoy prisionero dice que de la campaña de Balbina y de Bobby le tocaron la puerta.

Debo suponer que para efectos de los adversarios políticos de ambos candidatos del PRD lo pronunciado por Murcia será tema de campaña para restarle votos a los dos. Sobre eso hay poco que decir, porque con seguridad si aquel señor hubiera mencionado el nombre de algún opositor, el PRD ya estuviera no solo festinando el asunto, sino también rediseñando la estrategia de campaña.

Yo prefiero reaccionar más que a lo dicho, a lo que considero deben ser las posibles consecuencias de lo presentado en TVN. En efecto, lo que debe aflorar ahora en el debate debe ser el financiamiento de las campañas políticas en nuestro país. Ya en el pasado, en una ocasión el diario La Prensa publicó un cheque de un donante a la campaña del entonces candidato y posterior presidente de la República, Ernesto Pérez Balladares. Aquella vez, la excusa fue que el beneficiario de la donación no conocía al mecenas, toda vez que un miembro de su campaña fue quien había conseguido el apoyo económico. En esa ocasión, también, supongo que por el miedo que imponía la actitud imperial de Pérez Balladares, los medios no investigaron más allá de lo publicado y el Ministerio Público, como era de esperar, no hizo nada.

Pero, ¿por qué creo que hubo la petición y, además, no dudo de que de otros sectores políticos también hayan tocado esa y otras puertas? Simple, no hay cuenta bancaria que resista el calendario electoral panameño y cuando esa cuentita, primero del precandidato y luego del candidato se agota, comienzan a surgir las listas de posibles donantes. Y, cuando las probabilidades de triunfo aumentan, los gastos de campaña también se incrementan y por el incremento en las erogaciones, la lista de benefactores crece, la mayoría de las veces hasta sin control.

¿Cuánto se gastaron los miembros del PRD y del Partido Panameñista en sus respectivas primarias? Creo que muchos millones. ¿Cuánto llevan gastado, hasta ahora, cada una de las campañas? Muchos millones más.

¿Tendrán todos los candidatos a presidente, diputados, alcaldes y representantes de corregimiento el dinero suficiente como para llevar una campaña para las primarias y otra para las elecciones generales? Creo no.

Si bien es cierto muchos candidatos ponen plata de su bolsillo para alcanzar su objetivo electoral y que de igual forma es sabido que un número importante de empresarios, a título personal, brindan apoyos pecuniarios a diversos aspirantes, no es menos cierto que los gastos para las primarias y de la campaña rebasan con creces la imaginación.

En conclusión, tenemos, como sociedad, que requerir que el calendario electoral sea mucho más corto de lo que es actualmente, tenemos que exigir, como sociedad, que los gastos en materia de inversión publicitaria sean regulados; pero lo más importante: es fundamental que se conozcan las listas de donantes de todos los candidatos a puestos de elección popular para que así disminuya la probabilidad de que ingrese dinero mal habido en el sistema político-electoral y por extensión en nuestra democracia.

- El autor es analista político. ecabrera@wpanama.com