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24 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Política: farsa carnavalesca

El Carnaval es un acontecimiento cultural que recoge las vivencias de una región, sus decires, sus pensamientos, su filosofía y sus imag...

El Carnaval es un acontecimiento cultural que recoge las vivencias de una región, sus decires, sus pensamientos, su filosofía y sus imaginarios. El fuerte sentimiento de pertenencia, tan propio de la naturaleza de los seres humanos, encuentra en las fiestas un buen medio para manifestarse, dando paso libre a su concepción del mundo, a su pensamiento, a sus ideas, que en el Carnaval están presentes en danzas, comparsas y disfraces. Sin embargo, más de una vez, el Carnaval ha sido mal visto, porque el mercantilismo empresarial ha establecido una ruptura, dejando e incluso negando lo autóctono por la prevalencia del desenfreno y lo comercial (alcohol, sexo, droga), que el “marketing” publicitario se encarga de colocar en el primer plano de estas fiestas.

Este escenario dantesco, este año se ha maximizado cuando además del desenfreno se venden las propuestas electoreras. Balbina y Martinelli, desesperados por atraer votos, se suman a la farsa carnavalesca. Una farsa que es algo fabricado, que no existe, que no es real o verdadero, que una vez pasado el proceso electoral, al igual que lo hace hoy Martín Torrijos, pasarán estas fechas de vacaciones fuera del país.

Tanto Balbina como Martinelli se dedicaron a entregar gorras, suéteres, y a subir a cisternas, bailar en tarimas, danzar en las tunas; todo con tal de brindar una imagen de “popular” que atraiga los votos, sobre todo de esa población joven a la cual sólo utilizan en la campaña electoral y que abandonan una vez pasados los comicios, tal como sucedió con el “Teen Martín”.

Con su eslogan falto de contenido, “los locos somos más” o “BH09”, o con sus “ tour reggue splash 2009 ” (Balbina) y “ tour de la generación del cambio” (Martinelli), propios de reality show y de farsas carnavalescas, Balbina espera mejorar en las encuestas y Martinelli pretende consolidar su primer lugar en las mismas.

Todo este marketing publicitario, de una u otra forma lo pagamos todos los panameños con nuestros impuestos, que ellos reciben vía subsidio electoral. Es decir, imperó lo que es costumbre en los politiqueros del patio, la burla hacia la población.

En medio del jolgorio de carnaval, ambos candidatos instaron a enardecer los ánimos en sus seguidores, tal fue el caso del llamado “topón” en Las Tablas. Los resultados, los incidentes de Penonomé y Chitré, de los cuales tanto los del PRD como los del Cambio Democrático han tratado de sacar el mejor provecho político posible.

Sobre el particular, la Fiscalía Electoral ha señalado que investigará los incidentes de Penonomé, quizás también investigue lo sucedido en Chitré; pero ¿qué sucede con las fuertes denuncias de David Murcia, acusado por estafa y blanqueo de capitales, trasladado apresuradamente a Colombia, quien ha señalado su financiamiento a campañas electorales a la Presidencia y Alcaldía de Panamá.

Finalmente, tenemos que cuestionar ¿cómo en medio de la pobreza y necesidades insatisfechas de la mayoría de la población, en medio de la falta de medicamentos e instrumental médico en los hospitales, en medio del deterioro de los planteles educativos, el gobierno destinó este año 4.8 millones de dólares para el Carnaval?

Rechacemos la farsa electoral, ejerzamos nuestro derecho: abstención, voto en blanco o nulo, voto simbólico por un mártir de nuestra patria.

* Secretario general del Suntracs.rologe54@yahoo.com