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25 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Reflexiones electorales

Ya pasadas las elecciones y con el desvanecimiento gradual de la sobredosis de la política que sufrimos durante todo este tiempo, no que...

Ya pasadas las elecciones y con el desvanecimiento gradual de la sobredosis de la política que sufrimos durante todo este tiempo, no queda más que aprender de las elecciones de mayo del 2009. Tenemos muchas cosas que cambiar y nos urge hacer cambios profundos en nuestro sistema, del cual hemos avanzado significativamente, pero de lo cual siento que algunos políticos han logrado un retroceso democrático haciendo de nuestro sistema una inequidad electoral y con altos índices de plutocracia.

Empecemos por lo más importante. Basta ya del derroche propagandístico. En Panamá aún existen niveles de pobreza que tenemos que disminuir para que existan candidatos presidenciales gastándose una millonada en comerciales, campaña y demás artículos de propaganda. Pero los alcaldes y diputados no se quedan atrás. Así como tenemos que ponerle tope a las candidaturas, incluyendo las campañas de estos últimos, que luego comentaré, tenemos que establecer igual cantidad de tiempo en los medios de comunicación a todos los candidatos, de propaganda, artículos de promoción y otros.

El Tribunal Electoral debe hacer, de igual forma, una campaña masiva de promoción del voto a conciencia. Son mis máximos respetos a esta corporación electoral, con altísimos índices de credibilidad y eficiencia, pero aún falta mucho por hacer, y ellos lo saben. Basta ya de desigualdad de condiciones en las distintas candidaturas, cuando el que más posibilidad tiene es el que más recursos tenga, contrario sensu al que más capacidad y valores posea. Este tribunal debe fiscalizar que los partidos políticos efectivamente cumplan con sus seminarios de formación política e ideológica, y en dicha campaña de promoción del voto a conciencia, enseñarle que con el voto estudiado, y eligiendo a los mejores, el país progresa y ganamos todos. A su vez, es de mi opinión que el Tribunal Electoral también debe hacer una campaña de docencia al electorado de los roles constitucionales de los distintos puestos, para que no piensen que los diputados son representantes, o viceversa. Pongámosle luces largas al electorado que un Panama con prosperidad, justicia social y desarrollo (voto a conciencia) es mucho mejor que un Panamá de salves y bonos (voto no consciente), con malos representantes.

Las normas morales en política ya no son suficientes, ya es hora de legalizar las cosas, para que exista equidad. Promovamos los diputados nacionales, o provinciales. Promovamos el sistema parlamentario, en detrimento del sistema presidencial. El tema de las primarias también urge ser revisado, porque cada vez tenemos candidatos de menor calidad a alcaldes, representantes y diputados. Por el contrario, lo que tenemos son candidatos con solvencia económica, y a veces, sin solvencia moral. Ya es hora de cambios profundos, positivos, para que en Panama tengamos mejores candidatos, y por ende, gobernantes capaces y con formación política. Si la educación es la clave para erradicar la pobreza, ¿será la educación la clave para mejorar la calidad de la clase política?

-El autor es abogado.cerubio@rasalaw.com