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06 de Aug de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

¿Dónde quedaron los PRD?

Proporciones guardadas, el PRD es el partido más grande del continente americano después del Partido Comunista de Cuba. Su membresía lle...

Proporciones guardadas, el PRD es el partido más grande del continente americano después del Partido Comunista de Cuba. Su membresía llegó a ser poco más del 30% de los votantes, luciendo inclusive imbatible. Pero los últimos meses han mostrado un PRD distinto al proyectado, falto de liderazgo, descoordinado, prácticamente inmovilizado y falto de actividad. El llamado a ser “líder opositor” se ha reducido a una mezcla de aspirantes a directivos de lo que resta del partido confundidos con otros que buscan mimetizarse con los nuevos gobernantes, bien para salvar una posición o bien para evitar una persecución.

Las primeras dos semanas del nuevo gobierno se han caracterizado por la ausencia del opositor principal en los medios. Los aciertos y desaciertos iniciales del gobierno han pasado inadvertidos por el PRD. Mientras los concejales capitalinos se debaten en peleas iniciales con la alcaldesa encargada, la dirección del partido los ha dejado solos en su lucha. Los diputados, siendo la bancada más numerosa, tampoco han participado activamente en su rol opositor. En resumen, el PRD ha caído en un letargo peligroso para su futuro.

En los años 90 al 93, fue la agresividad opositora de los entonces 9 legisladores y un CEN aguerrido lo que permitió el retorno en 1994 al poder. En 13 meses logramos unirnos estratégicamente con el PDC en la Asamblea creando una fuerza opositora que prácticamente dirigió la Órgano Legislativo por 3 años desde la oposición. Hoy el PRD está en otras condiciones. El CEN desarticulado, el secretario general fuera del país, sus miembros, con excepción de Balbina Herrera, distanciado de los medios. Con los frentes de masa desarticulados, la vocería oficial desactivada, los miembros ven al partido con muy poca garra y sin fuerza opositora. Con un partido débil en proyección, los miembros en puestos públicos han quedado a merced de su suerte o habilidad por mantener sus puestos.

No dudo que mucho de lo que estamos cosechando es producto de lo que sembró la dirección del partido. Habían abandonando la institución, concentrados en sus puestos y funciones dentro del Ejecutivo. Para colmos, las amenazas del nuevo gobierno de atacar la corrupción parecen haber asustado a más de uno, que han preferido sumergirse en el anonimato, mientras otros emigraron ya al exterior para evitar persecuciones.

Martinelli está haciendo lo que dejó por hacer el PRD. Pero si ellos en gobierno han reemplazado al PRD, el PRD no parece haber reemplazado a los opositores en su antiguo rol. Dirigentes como Pérez Balladares, López Tirone, Nito Cortizo, Juan Carlos Navarro, parecen más interesados en lograr escalar en el CEN que en aceptar su rol opositor. Una oposición organizada, como la manejó Pérez Balladares en los 90, incluía reuniones semanales con la bancada, voceros organizados con temas y funciones, comunicados de los frentes de masa, reuniones regionales manteniendo a la membresía activa e informada. ¿Alguien ha siquiera pensado en organizar esto?

O los líderes del PRD reaccionan o este partido estará condenado a reducirse para luego ser simplemente un partido más.

La alternativa, sin embargo, será el surgimiento de liderazgos paralelos a los formales que inicien el trabajo opositor, organicen vocería, organicen reuniones y sobrepasen de hecho a la dirección adormecida existente. El partido tiene muchas fichas valiosas y valientes que han esperado ver a los líderes actuar, pero su actual inacción los está descalificando. Bien decía Omar que no es lo mismo rango que jerarquía, al final será la jerarquía torrijista la que supere a los actuales rangos, que no han sabido hacerle honor a sus cargos.

*Ingeniero y analista político.marognoni@cwpanama.net