12 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

OEA: trabajo en Haití

Cuando dejamos de oír sobre los más apremiantes problemas de Haití debe ser porque la situación del país mejora. Hay más estabilidad pol...

Cuando dejamos de oír sobre los más apremiantes problemas de Haití debe ser porque la situación del país mejora. Hay más estabilidad política, con lo cual se consolida su frágil democracia; hay más seguridad, con lo que disminuye la espiral de violencia que antes caracterizaba la vida cotidiana y, sobre todo, se percibe un mayor desarrollo social y económico, con lo cual las condiciones de la población mejoran. El esfuerzo internacional hacia Haití pareciera que hoy ve sus primeros frutos en áreas tan puntuales como los derechos humanos, la seguridad y el desarrollo.

A inicios de septiembre, bajo el liderazgo de la OEA, se trasladaron a la isla varias organizaciones interamericanas, con el fin de palpar los avances de los diferentes programas que se desarrollan bajo su patrocinio allá. Estuvieron representantes del BID, el Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas, la OPS y la Fundación Panamericana de Salud, auspiciados por el gobierno de Canadá y dirigidos por el secretario general adjunto de la OEA, embajador Albert Ramdin, acompañado por nueve embajadores ante la OEA.

Los principales objetivos de la misión eran dialogar con las autoridades haitianas sobre el apoyo recibido en función de sus necesidades y prioridades. Para destacar los proyectos exitosos y cómo los programas serían financiados, ejecutados o apoyados por las agencias interamericanas y sus estados miembros, para que generen impacto positivo en la vida de los haitianos; y para diseñar una política que pueda general el fortalecimiento de la solidaridad interamericana y su coordinación en apoyo de Haití. No solo de América, sino del mundo entero.

Uno de los proyectos que lleva adelante la OEA es el Registro Civil de Haití, a efecto de incluir allí a todos sus habitantes y garantizarles muchos de sus derechos; la maternidad en donde se le da a la población femenina atención obstétrica gratuita y un proyecto comunitario para fincas avícolas, además de una serie de proyectos de infraestructura. La visita incluyó un intercambio con representantes de toda la sociedad civil, a quienes se les involucra en todos estos proyectos.

El informe que el embajador Ramdin brindó al Consejo Permanente mostró el mejoramiento del clima de seguridad en el país, principalmente por el apoyo que en ese rubro aporta el contingente de la ONU apostado en la isla. Destacó que futuros apoyos deben concentrarse en lograr la atracción de inversiones, para fomentar la generación de empleos, el principal problema del país. El caso Haití es una buena muestra de que la multilateralidad que entraña la OEA puede encaminarse hacia múltiples caminos. Dando seguimiento sostenido a proyectos como los de Haití se fuerza el compromiso necesario de la organización en lograr mejores días para los americanos con mayor necesidad de asistencia y ayuda.

*Embajador de Panamá ante la OEA.gcochez@covad.net