Temas Especiales

07 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Premios literarios y algunas deshonestidades

No me toma por sorpresa la denuncia que desde San Salvador hace el escritor y poeta Miguel Ángel Chinchilla sobre los delicados hechos q...

No me toma por sorpresa la denuncia que desde San Salvador hace el escritor y poeta Miguel Ángel Chinchilla sobre los delicados hechos que se vienen dando en el marco del Concurso Nacional de Literatura “Ricardo Miró”, por la insolente propuesta que recibió para favorecer a alguno de los concursantes en esta última versión.

Advierto que este poeta salvadoreño fue invitado por el Instituto Nacional de Cultura para formar parte del jurado —en la versión de cuento— que escogió a los premiados de los géneros literarios del concurso 2009. Además, debo decir que Chinchilla es un joven e hidalgo escritor y crítico literario de la Generación Zacate, estirpe de noveles valores surgidos de los Juegos Florales que cada año organiza la Casa de la Cultura de Zacatecoluca en El Salvador.

En fin, Miguel Ángel, un dramaturgo serio y entregado a la práctica de su pasión, valientemente decidió a correr los riesgos y no callar, pues, ha levantado el dedo acusador para denunciar lo que cada año pareciera estar ocurriendo. Desde su trinchera literaria, la Revista Raíces , ha dicho que “ a través de interpósita persona recibí una propuesta indecorosa de alguien que había enviado a concurso su libro de cuentos, algo que me pareció ofensivo y grotesco, lo cual quiero dejar aquí consignado, ya que la vox populi en Panamá ?”

Con esta denuncia, muchos son los comprometidos en estos hechos, pues pareciera —al juzgar sus palabras— que no solo son escritores, sino también jurados los corruptos, y sin saber si además habrá miembros del Premio o del INAC comprometidos en estos actos, por cuanto sigue diciendo el denunciante “ que dicha costumbre ha sido inveterada en la adjudicación de dicho galardón, y como repito con toda propiedad lo creo y lo confirmo sobre todo al leer algunas obras premiadas en años anteriores, libros que a mi juicio dejan mucho que desear ”.

Claro, este asunto no es nuevo, particularmente me he referido en varios de mis artículos al sesgo vicioso que se da en cada concurso, y no solo en los literarios ni tampoco solo en Panamá. A nadie le sorprende quién se los gane, los hechos hablan por sí mismos, allí tenemos a los académicos de Suecia y Noruega responsables, entre otros, de los Nobel de Literatura y de Paz, ni se sonrojan cuando entregan galardones a quienes ni siquiera se lo merecen.

No busquemos la fiebre en el termómetro, hay que ser severos y encontrarla donde está, comprometido como estoy con las letras en mi calidad de ensayista, con una profunda simpatía por la literatura, lamento tremendamente que estas cosas ocurran en medio del Concurso más importante de las letras panameñas. El “ Miró ”, es el certamen intelectual más significativo del país, eso lo convierte en el principal patrimonio cultural de la Nación y no podemos permitir que las tenebrosas pasiones lo desacrediten.

Es el momento de reflexionar y encontrar el rumbo perdido, porque algo terrible está pasando. No es tiempo para descalificar las declaraciones del jurado denunciante, como ya lo hizo una alta funcionaria del INAC, ahora toca resolver urgentemente un problema que puede acabar con la reputación del Concurso y la probidad nacional.

*Diplomático.gtatisg@gmail.com