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13 de Aug de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Autoridad para la Inspección de las Obras Públicas (I)

La corrupción existente es producto del sistema erróneo que se ha mantenido por décadas, sin que se le ponga la debida atención a este y...

La corrupción existente es producto del sistema erróneo que se ha mantenido por décadas, sin que se le ponga la debida atención a este y al flagelo que genera. A continuación mis consideraciones y el proyecto necesario para la posible solución de este gravísimo problema. En varios artículos he sustentado la problemática de la falta de inspección o la realización de inspecciones dolosas y, por tanto, deficientes en todas las obras públicas, ya sean licitadas o ejecutadas por municipios o instituciones autónomas.

Constantemente observamos deficiencias notorias en las obras construidas por entidades gubernamentales, edificios desplomándose antes de tiempo, escuelas cuyo deterioro es galopante, calles y carreteras con destrucción acelerada, todo producto de la corrupción, etcétera. Debemos crear instituciones at futurum, serias, para cuando estemos en oposición y que nuestros adversarios o dicho de otro modo, los malos panameños que entran pobres y salen millonarios, tengan un freno.

Las inversiones multimillonarias que realiza el Estado hacen obligante la creación de una Autoridad para la Inspección de las Obras Públicas, esta no debe seguir en donde está. Para erradicar la corrupción no deben ser juez y parte en las contrataciones, ejecución e inspección en las obras públicas, así podremos lograr que los fondos públicos no vayan a bolsillos particulares.

El mejor ejemplo viviente es el Ministerio de Educación, por larga data el botín de muchos funcionarios. Este es tan solo un ejemplo de lo que ocurre en Panamá. Por ejemplo, si se licitan 2000 metros cuadrados de cielo raso, solamente se coloca la mitad, el resto al bolsillo y así tantas otras cosas. Hoy por hoy, llámese ministerio, instituciones autónomas o municipios al ejecutar dichas obras, que como ya expresé, son juez y parte: La licitación, la contratación, ejecución y fiscalización todo en un solo puño, resulta inapropiado y constituye caldo de cultivo para perpetrar actos de corrupción.

En los ministerios e instituciones autónomas está enquistada gran parte de la corrupción gubernamental, en materia de obras públicas, otro elevado porcentaje de la corrupción se genera en las direcciones nacionales de compras y el resto es corrupción de otros órdenes.

Resumiendo, en todo aquello en donde se maneje dinero, allí está inmersa la corrupción. En compras, mientras los precios sean cerrados, habrá corrupción, esta desaparecerá el día en que estos sean a la luz pública, pero el tema de compras es materia de otras consideraciones. En otro momento podría ilustrar sobre este tópico.

*Empresario.juramor777@hotmail.com