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28 de Oct de 2020

Redacción Digital La Estrella

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Miguel, el guerrillero llorón

Miguel es un profesor universitario de la tercera edad, secretario de un rector de una de las 40 universidades que pululan en el país. D...

Miguel es un profesor universitario de la tercera edad, secretario de un rector de una de las 40 universidades que pululan en el país. De joven le gustó la historia y soñó con ser un escritor famoso. Hasta creo que se ganó un Miró.

Un día de octubre de 1967 mi tío y yo fuimos a visitarlo a su cuartucho en Santa Ana, donde la sala era tan reducida que tres personas estábamos tan incómodas que decidimos bajar al café Coca Cola a conversar, pero antes de salir Miguel nos preguntó: “ ¿Ya se enteraron? ”. Le preguntamos: “ ¿De qué? ”, “ Mataron al Che Guevara ”, y rompió en llanto tendido, yo me asusté creyendo que era su hermano o un familiar. “ Oye Miguel, la verdad eres feo cuando lloras ”. Después de llorar al Che Guevara por un rato y de maldecir a los perpetradores del crimen pudimos bajar con algo de dignidad a tomar nuestro café.

Pasaron los años y me lo encuentro, nuevamente conversamos, pero esta vez no lloró a ningún guerrillero muerto ni siquiera a los de las FARC. Entre tantas cosas que me dijo es que es profesor en una universidad recibiendo más de $3000 por un par de horas de clases, está jubilado con casi de $2000 y es secretario de un rector con otro salario que no recuerdo, pero que es muy jugoso. Siete mil mensuales más viáticos y gastos de representación. También me confesó entre risitas que se había jubilado sin renunciar y siguió trabajando mucho antes de que aprobaran la nueva ley que lo permite. Nos separamos con un abrazo y Miguel se fue radiante de felicidad hacia su camioneta Prado y yo me fui pensando: “ Garulilla de maleantes se tomaron la colina. Este guerrillero frustrado se está atragantando en plata, mientras otros cuentan los centavos para mandar a su chiquillo a la tienda por pan ”. Recordé al libro de Alfredo Cantón Juventudes exhaustas. Léanlo muchachos.

Este escrito va dedicado a los jóvenes estudiantes que justamente protestan por lograr un Panama mejor. No terminen así, como sanguijuelas del magro presupuesto universitario. Todo lo relatado fue real, no tiene una letra de ficción.

*Docente universitario.rramores@yahoo.com