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01 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Alerta... seguridad sanitaria

Históricamente, insanas prácticas de la política criolla aunadas a los intereses de muchos comerciantes, inversionistas locales o consor...

Históricamente, insanas prácticas de la política criolla aunadas a los intereses de muchos comerciantes, inversionistas locales o consorcios transnacionales corroen la administración estatal relajando el engranaje, quebrantando la credibilidad de la ciudadanía.

Las vivencias acaecidas provocaron en la población un despertar en los niveles de vigilancia ciudadana, intentando frenar las prácticas perniciosas (corrupción, peculado, abuso de autoridad, etc.); así como el aumento de la violencia, delincuencia y crimen organizado. Esta acción se vio reflejada en la magnitud del evento de la sociedad civil el 23 de mayo.

Aunado a este panorama, continúa el desabastecimiento de agua en áreas con alta densidad poblacional de la Ciudad capital, Panamá Este y Oeste, mientras el vital líquido es desperdiciado inmisericordemente, por ciertas compañías constructoras que presuntamente pagan por el agua utilizada, y el IDAAN mira en otra dirección.

El aumento de los productos de la canasta básica, es otro mal de nunca acabar. Mientras no se tomen medidas efectivas para regular el monopolio de la energía eléctrica e hidrocarburos, los costos de producción y operación de las fábricas y comercios continuarán incrementando los precios de los bienes y servicios, incidiendo negativamente en el ya desmejorado poder adquisitivo del pueblo.

La falta de medicamentos y mejor atención de servicios de salud es otro clamor perenne. La CSS aún no logra resolver el problema del abastecimiento de medicamentos, para que responda a la necesidad real de la población asegurada, impidiendo las malas prácticas de otras administraciones, con compras inescrupulosas (medicamentos con fechas próximas a vencer, perdidos en los depósitos de la Caja o aquellos genéricos que no reúnen la calidad o especificaciones adecuadas para eliminar las enfermedades), perdiendo millones de balboas en prácticas malsanas.

En la Asamblea Nacional se encuentra un anteproyecto de Ley que pretende reemplazar la actual Ley 1 del 10 de enero de 2001, que regula lo concerniente a medicamentos y otros productos para la salud humana.

Es conveniente e ineludible que de cara a lo delicado del tema la población abra los ojos. Los grupos organizados de la sociedad civil, así como médicos, laboratorista, farmacéuticos y demás organizaciones se declaren en estado de alerta. Exijan a la Asamblea que el proyecto de ley a discutir y aprobar, garantice la competencia de las ofertas en términos de precio-calidad-seguridad, de forma tal que se continúe exigiendo el registro sanitario realizado en Panamá. De aprobarse el anteproyecto, como está expuesto, la seguridad sanitaria está en juego.

Es necesario hacer un llamado a la conciencia de quienes tienen en sus manos la responsabilidad de velar por el bien común, sobre todo de garantizar la salud pública frente a intereses comerciales y monopolistas que aunados a algunos panameños inescrupulosos persiguen su lucro personal.

*Economista y educadora.diostesalvepanama@yahoo.com