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03 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

¡NO a la Ley 30!

El presidente Ricardo Martinelli, de visita en Panamá tras su último viaje al extranjero, el número 19, tuvo la oportunidad de escuchar ...

El presidente Ricardo Martinelli, de visita en Panamá tras su último viaje al extranjero, el número 19, tuvo la oportunidad de escuchar el clamor popular y vetar la Ley que ha despertado la indignación nacional. No lo hizo así y despreciando las voces del pueblo intentó justificar el ‘camarón’ legislativo.

La Ley 30 de 16 de junio de 2010, nos ha unido. Grupos ambientalistas, sindicales, defensores de los derechos humanos y pueblo en general, hemos decidido aglutinarnos en defensa de principios democráticos y humanistas, de conquistas históricas y luchar contra el autoritarismo que amenaza con avasallar al pueblo.

La Ley 30 es una ley perversa. Con ella se promueve el ecocidio, la impunidad, el crimen y se crean las condiciones para el establecimiento de un nuevo tipo de esclavitud en pleno siglo XXI.

La respuesta del pueblo fue contundente. Miles de panameños en Panamá, Chiriquí y Bocas del Toro, nos movilizamos de manera pacífica el pasado jueves 17 de junio, pese a las amenazas y difamaciones sobre el carácter de nuestra protesta proveniente del propio presidente, para expresar de manera clara y tajante nuestra oposición a este exabrupto jurídico.

Mientras el pueblo cumplía una vez más otra jornada de lucha y dignidad, en Colón, la provincia natal del obrero asesinado, Al Iromi Smith, el repudiado ministro José Raúl Mulino lanzaba ataques contra el Suntracs y contra todos los ciudadanos que hemos manifestado nuestro rechazo a esta ley inconstitucional y antipopular.

Pero además, como ya habíamos advertido, el ministro Mulino develaba uno de los propósitos de este engendro jurídico del autoritarismo. Allí justificó el asesinato del obrero Al Iromi Smith y defendió al homicida miembro de la Policía Nacional. Sin haberse celebrado el juicio lo declaró inocente y dijo que la nueva Ley busca impedir que los policías queden arrestados ‘sin salario, quizás siendo el único sustento de su familia...’.

Mulino no habló de la situación de las víctimas de la represión y el abuso policial. ¿Qué sabe de los hijos y familiares de Al Iromi Smith, un dirigente sindical, comunitario y estudiante universitario? ¿O de los hijos de Luiyi Argüelles o de los familiares de la empresaria Cristina García Eleta, o de los hermanos pescadores Dagoberto y Rodrigo Pérez, de tan solo 16 y 18 años respectivamente, o de la joven Clarissa Mabelis Urriola, de solo 17 años y con tres meses de embarazo, todos ellos asesinados por miembros de la Policía Nacional o del Servicio de Protección Institucional (SPI)?

Las palabras de Mulino provienen de un funcionario que se ha mostrado incapaz de frenar la creciente inseguridad ciudadana y el índice de criminalidad y cuya fijación está centrada en criminalizar la protesta social y conculcar caros derechos ciudadanos en aras de preservar un régimen sátrapa y autoritario, al servicio de una minoría de mercaderes avaros y de insaciable sed de riqueza.

Pero esta unidad y decisión de lucha de amplios sectores nacionales logrará derrotar esta Ley de oprobio e ignominia. Nos preparamos para una larga lucha, con la seguridad de que al final el pueblo se alzará con la victoria definitiva, aún al costo de los más grandes sacrificios. Y en ello no habrá Ley Carcelazo, amenazas ni chantajes que nos detengan.

Por lo pronto, mañana lunes, en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), demandaremos por inconstitucional la Ley 30 y en la tarde recibiremos a nuestros compañeros campesinos e indígenas, que llegan a la capital tras una larga caminata iniciada el pasado 9 de junio en Santiago de Veraguas.

Mientras tanto, también nos preparamos para la Gran Marcha del próximo 29 de junio y las otras jornadas de lucha que desembocarán en la Huelga Nacional, si las demandas del pueblo no son atendidas.

*SECRETARIO GENERAL DE CONUSI, SUNTRACS Y MIEMBRO DE LA DIRECCIÓN NACIONAL DE FRENADESO.