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01 de Jul de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

¿Dónde surgen nuestros sentimientos?

Desde hace miles de años, los sentimientos han sido endilgados al corazón. El corazón, es un músculo, una bomba cuya función es la de mo...

Desde hace miles de años, los sentimientos han sido endilgados al corazón. El corazón, es un músculo, una bomba cuya función es la de movilizar la sangre por todo el sistema sanguíneo, es una bomba aspirante impelente que a más de otras cosas, oxigena la sangre, después de esta haber sido purificada por los riñones, por ello es que cuando el oxígeno no llega al cerebro surgen complicaciones que pueden llegar hasta convertir un cuerpo en vegetal.

Para el poeta, es frecuente decir, te quiero con todo mi corazón. Cantidades inmensas de poesías cantan con inusitado empeño a las bondades sentimentales del corazón, sin embargo nada de ello es así. Nuestros sentimientos nacen en nuestro cerebro, otro músculo, pero es así como el psiquis, surge majestuosa aún cuando al poeta, no le resulte adecuado expresar por ejemplo: Te quiero con todo mi cerebro. Este menester de romanticismo, los siglos se lo han otorgado al corazón y solo al corazón.

Expliquémonos mejor: Un joven ve a una chica y le atrae al punto de enamorarse de ella y a sentir amor por ella, naciendo de esta manera ese sentimiento tan maravilloso como lo es el amor y que constituye la piedra angular de la doctrina cristiana. En esta forma ese sentimiento afectivo indefectiblemente nace en nuestro cerebro, porque es en el cerebro en donde se piensa, y el pensamiento constituye la fuerza generatriz de toda producción intelectiva o sentimental.

Visto de otra manera, en una pareja matrimonial surge un embarazo y de ese hecho nace el más extraordinario sentimiento, el amor maternal y el amor paternal, ambos se incuban en el pensamiento como una reacción maravillosa que aflora por todos los poros del cuerpo, pero que siguen el mandato del cerebro. Pero en el cerebro no solo nacen los sentimientos afectivos, toda una madeja de condiciones como el hablar, como las aptitudes artísticas, los sentimientos positivos tanto como los negativos, estos últimos que los entendidos llaman distorsiones del cerebro, debido a factores externos producto de problemas sociales.

Los poetas han cantado indistintamente al corazón como fuente creadora de todos los sentimientos, tal vez hayan podido sopesar que no hay otro órgano en el cuerpo humano que pudiera servirle a los poetas como medio para exteriorizar frases hermosas y románticas. Viene a mi memoria también, no del cuerpo humano, pero sí del entorno gravitatorio del cosmos, como lo es la luna a la cual los poetas también cantan con inusitado empeño y sin embargo cuando se alunizó, se descubrió que es tan solo una mole desértica desprovista totalmente de la belleza a la que cantan los poetas.

En efecto, todos los sentimientos nacen, crecen y se fortifican en el cerebro, porque este órgano con múltiples facultades constituye el poder más extraordinario del género humano, en donde surge la sabiduría en todos sus matices por caminos y laberintos inexpugnables del que tardarán miles de años hasta conocer todo el poder del que se imagina hoy el hombre.

*EMPRESARIO.