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01 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

En el 189 aniversario del 10 de Noviembre

La valentía de los santeños se sostiene con el tiempo, desde la fundación de La Villa en 1559. Para 1686 los santeños se enfrentaron al ...

La valentía de los santeños se sostiene con el tiempo, desde la fundación de La Villa en 1559. Para 1686 los santeños se enfrentaron al pirata Townley, que, pese a la desventaja inicial, pues, el ataque fue sorpresivo a la iglesia de la ciudad, se reorganizaron y persiguieron a los piratas dando dura batalla. Hasta cierto punto, los filibusteros con presiones sanguinarias lograron zarpar con buen botín, llevando la mejor parte.

Recordemos que la Revolución de EE.UU. se da en 1776, la Revolución Francesa en 1789, movimientos emancipadores en Hispanoamérica a fines del siglo XVIII; son fuentes inspiradoras que contribuyen a dar confianza a los pueblos en búsqueda de una identidad propia. Las ideas del natariego Francisco Gómez Miró, amigo del coronel Segundo de Villarreal, hicieron que llegara al pueblo santeño la decisión inquebrantable de tomarse el cuartel español y declarar la independencia.

El sábado 10 de Noviembre de 1821 representa una prueba fehaciente del ideario panameño por alcanzar su independencia. Es curiosa la forma en que se describe esta gesta en la obra Apuntamientos Históricos de Mariano Arosemena. Escribió él al respecto: ‘En la Villa de Los Santos aparece un movimiento revolucionario, aunque de una manera irregular i deficiente, pues sus habitantes no declararon el gobierno que se daban, ni cosa alguna sobre los negocios de la transformación política: Sin embargo, ese levantamiento del pueblo santeño hizo una fuerte impresión en la capital’.

De ahí se desprende que virtualmente existía una marcada diferencia entre los rebeldes santeños y los criollos de la capital en cuanto a la perspectiva del movimiento emancipador. Tildar de ‘irregular y deficiente’ significó en palabras más precisas que la burguesía comercial istmeña tenía una visión mejor estructurada ideológicamente, según se desprende al comparar las actas del 10 y del 28 de Noviembre de 1821.

El nombramiento del coronel Segundo de Villarreal en calidad de gobernador político y militar ‘con todas sus facultades’, como aparece textualmente en el documento refrendado por José Antonio Salado, Salvador del Castillo, José Catalino Ruiz, Antonio Franco y Pedro Hernández, en calidad de secretario, es prueba fehaciente de la ascendencia del coronel de Villarreal dentro de la sociedad santeña.

Sin embargo, no hubo coincidencia absoluta entre el criollismo de la ciudad y los revolucionarios santeños, pero sí tímida aceptación, lo cual se trasluce al final de la cita en el reconocimiento explícito de la gesta del 10 de Noviembre, cuando Mariano Arosemena escribió que ese ‘levantamiento del pueblo santeño hizo una fuerte impresión en la capital’.

En el Acta de Independencia de la Heroica Villa de Los Santos se destaca a la figura de don Julián Chávez, alcalde constitucional y presidente del Ayuntamiento; al cura párroco, Dr. José María Correoso; a don José de Fábrega, jefe del movimiento en la capital; a don Segundo de Villarreal, comandante de Armas; José Antonio Moreno; José María de los Ríos; José Antonio Salado; Salvador del Castillo; José Catalino Ruiz; Manuel José Hernández (Capitulares) y al secretario, Pedro Hernández.

*EDUCADOR.