Temas Especiales

16 de Jan de 2021

Avatar del Genaro López

Genaro López

Columnistas

Verdades a flote

‘El pueblo requiere que se atiendan sus demandas sociales insatisfechas, con propuestas reales...’.

Esta semana el pueblo panameño tuvo la oportunidad de valorar a la partidocracia y sus discursos electorales, a través del debate de la Cámara. En ellos predominó la demagogia y falta de compromisos reales. Como dicen, comunicadores sociales y psicólogos, en medio del discurso hay que buscar el discurso entre líneas, que es el que cuenta.

En primer lugar, estuvo ausente de su presentación el cumplimiento irrestricto de los derechos humanos. Trataron de justificar sus actuaciones en los casos de masacre, represión, asesinato de panameños. En ningún momento optaron por comprometerse con un aumento general de salarios y mucho menos con el derecho a la sindicalización que asiste a los trabajadores bancarios, de la Zona Libre de Colón y funcionarios del sector público.

En el tema agropecuario, las falsas promesas saltaban a la vista. La partidocracia no respondió qué haría con los tratados de libre comercio, uno de los principales obstáculos a los sectores productivos. Igual sucedió, con la estructura oligopólica que encarece el costo de la canasta básica de alimentos. Para Arias-CD, se trata de abrir jumbotiendas en cada esquina, para vender lentejas y rayado de tuna, menú nutricional que ofreció; no se da cuenta de que en cinco años de su gobierno el dueño de CD ha seguido controlando el 60 % de la cadena distribuidora por encima de jumboferias y tiendas que venden productos importados (90 %) y solo 37 % de productos de la canasta básica. Navarro-PRD, no planteó cómo eliminaría la cadena oligopólica en el suministro del gas, pues, de las dos empresas, una se corresponde con intereses familiares. Es decir, debemos seguir garantizándole ganancias extraordinarias vía subsidio con los impuestos que pagamos los panameños; para él, la regulación de precios no es acorde con los tiempos actuales, no importa que ello significa que uno de cada cuatro niños menores de cinco años esté desnutrido. Varela-Panameñista, insiste en controlar transitoriamente algunos productos de la canasta de alimentos. Es decir, algo menos de la mitad de los productos (propuesta de ‘canasta reducida’), deja por fuera los otros bienes, medicamentos, servicios básicos y los insumos agropecuarios, así como las medidas complementarias necesarias para que realmente baje el costo de la canasta de alimentos. Ninguno enfrenta a los oligopolistas e importadores.

En el tema de la corrupción, ninguno tuvo la estatura moral de reconocer los desmanes de las administraciones de sus partidos en el gobierno y mucho menos de auditar las administraciones anteriores (por lo menos de los últimos 15 años), para que quienes asaltaron las arcas del Estado sean juzgados y condenados. Parece existir otro pacto entre ellos para garantizar impunidad.

Fueron calculadores al omitir o divagar sobre las fuentes de financiamiento de sus propuestas. Recordemos que Martinelli-Varela prometió que la beca universal sería financiada con impuestos a los juegos de azar y terminó imponiendo un aumento de 40 % al ITBMS (De 5 a 7 %).

La partidocracia terminó poniendo a flor de piel a quiénes le sirve, justificando sus actuaciones contra obreros y consumidores, para salvar o acrecentar las ganancias de sus empresas y de los sectores de poder económico.

En concreto, todos siguen apostando a un modelo de crecimiento económico, excluyente, discriminador e inequitativo: neoliberalismo (economía de la muerte).

El evento develó, lo que siempre hemos señalado, la partidocracia y sus gobiernos han prometido resolver los problemas que afectan a las mayorías, pero terminan agravándolos y favoreciendo intereses personales y de grupos de poder.

Tampoco se trata de elaborar discursos tecnócratas. El pueblo requiere que se atiendan sus demandas sociales insatisfechas, con propuestas reales, enmarcadas en sus derechos económicos, sociales, ambientales, culturales y políticos; en una gestión ética del quehacer público; en el marco de real democracia participativa.

El Plan de Gobierno Nace la Esperanza del FAD, recoge las demandas sociales que la población ha impulsado en sus luchas y que son ignoradas gobierno tras gobierno.

SINDICALISTA