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26 de May de 2020

Yolanda I. Crespo D.

Columnistas

Severina

‘Los libros son fuente de sabiduría. Lo único que hacemos es revivirnos, a través de los libros, para vivir’.

Severina (Alfaguara), novela negra breve, es una exquisita historia de amor, una invitación a la lectura por Rodrigo Rey Rosa, escritor guatemalteco, ganador del Premio Ciudad de Salamanca, donde se consolida con un estilo único. La novela trata de vivir por y para los libros.

El narrador es un melancólico librero anodino, está recuperándose de la ruptura de su relación amorosa con una colombiana, escritor frustrado, dueño de La Entretenida. La entrada de una bella mujer en su librería despierta en él una atracción fatal, que va creciendo a lo largo de las 104 páginas. Obsesionado apasionadamente por Severina, una misteriosa ladrona de libros, que rompe su monótona existencia, frecuenta su librería despojándolo de valiosos libros de colección, su vida cambia drásticamente.

La aventurera, pertenece a una extraña familia que se ha dedicado a los libros, no a escribirlos, a robarlos, venderlos, leerlos, viajan por el mundo usando pasaportes falsos, estafando gente. Severina falsificaba pasaportes, tenía varias identidades, era un ser errante, vivía de los libros, aprovechándose de personas incautas. Siempre que se marchaba, dejaba huellas en el narrador y en las estanterías. Trata de imaginar cómo sería la lista total de los libros sustraídos por Severina. Las listas y citas de libros son medulares, Severina roba libros valiosos, que tienen un valor de mercado, no del mercado literario, sino de un coleccionista. Son perlas para los traficantes.

‘Siempre viví de los libros, y mi padre y mi abuelo, cada uno a su manera, exclusivamente de toda clase de libros’.

El librero se enamora locamente de Ana Severina, cuya vida es un enigma, dice vivir en una pensión, donde habita con un hombre mayor, Otto Blanco, se piensa que es su esposo, pero resulta ser su abuelo. Desaparecen misteriosamente. Ambos habían estafado y robado a Ahmed, un librero en la ciudad de Antigua, quien había puesto una denuncia criminal a estos estafadores internacionales, para que no pudieran salir de Guatemala. Severina había seducido al librero musulmán y desapareció misteriosamente.

Esta sofisticada trotamundos aparece y desaparece a su antojo, llevándolo a un delirio amoroso, que lo desequilibra, intenta encontrarla a como dé lugar. Un día regresa nuevamente a su local a robarle, lo arruina, se da el juego amoroso, un amor construido entre libros, donde el que ama, en este delirio amoroso, el librero, lo da todo, Severina, una vividora, la persona que menos quiere, le quita todo.

Blanco sufre un derrame cerebral, es internado en un centro médico, que paga el librero por amor a Severina. Al dar en alta al abuelo, se van a vivir al departamento del librero, donde se da una convivencia. Finalmente se consuma el amor, mientras el abuelo fallece asfixiado en el cuarto de servicio. Severina lo ha asesinado, este hecho, perturba y contamina la relación. ‘Mi relación con Severina no deja de avergonzarme, el reconocer que esta se debía en cierta medida a la condición inconsciente del viejo’.

Descubre que Severina ahogó al anciano con una bolsa de plástico. ‘Lo que amas te mata. Te libera y te destruye a la vez’. Lo entierran en el bosque y se dan a la fuga.

Ahmed exige que se le pague lo que le debe Severina, y el librero le deja que se lleve todo lo que tiene, pero ella le convence de que ella tiene algo mucho más valioso, le entrega un Corán con anotaciones falsificadas de Borges, para salvar a su amante, quien asume el papel de su abuelo. El autor ofrece a partir de la figura de Borges una clave inesperada. Esta historia luminosa exhibe una especie de síndrome de Estocolmo, donde la víctima se enamora del verdugo.

Los libros son fuente de sabiduría. Lo único que hacemos es revivirnos, a través de los libros, para vivir. Creía o decía creer que detrás de los libros había un espíritu de clase. Recomendamos vivamente la lectura de esta obra magnífica literaria.

PSICÓLOGA