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25 de Oct de 2020

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Mireya Lasso

Columnistas

La autoridad moral de los honorables reelectos

En la mañana de ayer, primero de julio, del total de 71 diputados que dispone la Constitución, tomaron posesión los 57

El desorden y el descontrol evidente con que se han manejado las finanzas públicas durante los últimos cinco años tomó un giro especialmente dramático a raíz de las revelaciones del ministro de Economía, sobre el sistema de las llamadas ‘partidas circuitales’, que situó ingentes cantidades de dineros a la libre disposición de diputados por intermedio de juntas comunales del país. La información revelada es oficial y solo ha venido a confirmar viejas sospechas para apartar cualquier duda.

Si la grosería del sistema descubierto es impresionante, más impresionante es el descaro de la pretendida garantía de impunidad que pudo facilitar el camino para actuar sin temor ni vergüenza. El cinismo llegó a su máxima expresión cuando en las redes sociales y en los medios de comunicación se publicaban todas las donaciones, ostensiblemente realizadas gracias a contribuciones de empresas privadas amigas o del propio salario del diputado regalador.

Seguramente recordamos los alardes de generosidad y de santidad que se mostraban en las pantallas de televisión y en diarios nacionales. En cifras descarnadas la verdad salió a relucir en las declaraciones del ministro y, a partir de ellas, podemos llegar a ciertas deplorables conclusiones, como las que, con bochorno, pasamos a analizar.

En la mañana de ayer, primero de julio, del total de 71 diputados que dispone la Constitución, tomaron posesión los 57 que hasta entonces habían recibido sus credenciales del Tribunal Electoral. Menos de la mitad de ellos —27— son nuevos, mientras que 30 son diputados que repiten las funciones que ejercieron durante el período recién culminado. Como diputados reelectos para el nuevo período, los datos revelados por el ministro les son especialmente aplicables.

Según el ministro, de las cifras manejadas a través de juntas comunales se desprende que los 18 diputados reelectos del partido Cambio Democrático, posesionados ayer, recibieron un total de B/.151.5 millones en cinco años, dando un promedio de B/.9.0 millones por diputado.

Por su lado, los seis diputados reelectos del Partido Revolucionario Democrático, posesionados ayer, recibieron B/.21 millones en total, o un promedio de B/.3.5 millones por diputado. En forma similar, los cinco diputados del Partido Panameñista, también posesionados ayer, recibieron un total de B/.19.8 millones, dando un promedio de B/.4.0 millones cada uno. Un solo diputado reelecto del partido Molirena recibió B/.7.6 millones.

Resumiendo: 30 diputados que representan hoy a sus circunscripciones y que están llamados a legislar en beneficio del país, recibieron un total de B/.191.9 millones como partidas circuitales, a través de distintas juntas comunales durante el desempeño anterior de sus funciones.

Es precisamente sobre cada uno de ellos que pende, de manera especialísima, la responsabilidad moral irrenunciable de explicarle al país, con lujo de detalles y sin gastados subterfugios conocidos por todos, sobre el uso prístino de los fondos puestos a su disposición por el Ministerio de Economía durante cinco años. No creo que alegaciones generales, sin datos ni circunstancias precisas ni documentos fehacientes, satisfagan el riguroso estándar de ética exigido de ellos por la opinión pública.

Podemos censurar que fondos públicos sean destinados por diputados a resolver necesidades comunitarias o personales que deban ser atendidas a otros niveles de gobierno y hasta podemos dejar de lado esa censura, para propósitos de nuestro análisis. Pero es intolerable que alguna mínima parte de esos fondos pueda ser destinada al aumento del patrimonio personal del diputado o de su familia, o a avanzar su campaña electoral en busca de repetir. Mientras los treinta reelegidos no aclaren sus conductas, les manchará una vergonzosa sospecha que les restará credibilidad haciendo moralmente insostenible su participación en la Asamblea Nacional.

EXDIPUTADA