26 de Feb de 2020

Belisario Herrera A.

Columnistas

No más impunidad

Es necesario que el mandatario actual acuda a los medios a dejar claro que no habrá contemplación con los corruptos

Cierto es que la maleantería que se ha desatado en un nuestro país no es de ahora, pero en los últimos tiempos es alarmante su incremento, por lo que para que las autoridades puedan combatirlo con eficacia deben ir a sus causas y una de ellas es la politiquería corrupta que han dado como mal ejemplo los gobernantes en los últimos años que han hecho de los fondos públicos su caja registradora, dineros que a manos llenas han repartido para comprar conciencia, sumado en que las masas llenas de penurias sin reparo han extendido las manos para recibir canonjías a cambio de inscribirse en partidos impopulares y luego votar por esos mismos candidatos corruptos.

Si el actual gobierno desea asumir buen derrotero para combatir la corruptela oficialista que se conoció durante el gobierno de Martinelli, tendrá que empeñarse en que no permitirá un acto de corrupción en su gobierno y que tampoco ha de ser blando con aquellos que desde las altas esferas robaron y andan muy campantes por nuestras calles. Debemos oír en ese sentido, desde ya, un pronunciamiento firme del presidente Varela en que no habrá ningún tipo de contemplación con quienes deben ser llevados a la justicia y que cuanto se encuentre doloso mediante los áuditos respecto a los funcionarios venales, deben apresurarse las denuncias correspondientes ante los tribunales.

Es necesario que el mandatario actual acuda a los medios a dejar claro que no habrá contemplación con los corruptos, para que la ciudadanía esté confiada en que frente a todos estos ladrones del erario no se tendrá ningún tipo de consideración.

De lo que se trata es de que el pueblo habló en las urnas al escoger al presidente Varela y algunos legisladores y representantes honestos y lo interpretó como un golpe demoledor para que un régimen como el de Martinelli no se repita.

Que el gobierno considere en el termómetro de la agitación popular el reproche que en las gradas de la Asamblea Nacional se puso de manifiesto al momento de comparecer la contralora frente a su pésima conducta como funcionaría máxima fiscalizadora. Ahora, por lo que respecta al Poder Judicial debe entender que tendrá que revestirse del mayor coraje ético, ya que la sociedad no puede soportar más impunidad mediante fallos acomodaticios en la danza de una instancia u otra.

*ABOGADO Y PERIODISTA.