22 de Feb de 2020

Vilma Chiriboga

Columnistas

Museo y diversidad cultural

Columna de Opinión

Con motivo de la celebración de la Semana del Turismo que este año tuvo como lema a nivel mundial ‘El Turismo y el Desarrollo Comunitario’, es necesario destacar la importancia de los museos como producto cultural, histórico y turístico.

Panamá tiene un gran número de museos y cada uno de ellos cuenta con múltiples testimonios tangibles e intangibles que fortalecen las raíces culturales y permiten comprender que la esencia del mundo globalizado está signada por las diferencias naturales, culturales y regionales de los países que participan en ese proceso globalizador. Características que deben ser el eje fundamental a partir de la que los gobernantes y la sociedad en su conjunto propongan y diseñen las políticas públicas.

Los testimonios existentes en cada uno de los museos expresan la diversidad de grupos humanos en Panamá, las similitudes y las diferencias regionales en el ámbito social, cultural y económico e indica al mismo tiempo que somos el producto de un proceso complejo de entramados, de cosmovisiones múltiples.

Al recorrer el Museo Afroantillano, ubicado en el barrio de El Marañón, anteriormente conocido como Guachapalí, el visitante puede encontrar una gran cantidad de información de los grupos negros procedentes de Jamaica y Barbados que llegaron a Panamá por distintos motivos; el Museo Reina Torres de Araúz lo transporta al mundo indígena, el Museo de la Nacionalidad al mundo mestizo; el Museo del Canal Interoceánico a la vía acuática que contribuyó a hacer de Panamá un país cuya esencia es la diversidad cultural.

De allí la importancia y la responsabilidad que tienen las autoridades en el momento de asignar a un funcionario como Guía de un Museo, puesto que es la persona encargada de interactuar con el público y es la que va a interpretar y explicar el contenido de cada uno de los testimonios. Ellos representan un factor fundamental en la construcción del conocimiento que van a adquirir los visitantes y, por lo tanto, deben dominar la técnica de comunicación, y otras técnicas turísticas que le sirvan durante su trabajo de acompañamiento de visitas guiadas. Además, deben crear un ambiente propicio para que la interacción, el intercambio de ideas, fluya, por lo que es necesario que cada uno de ellos posea las competencias que les permitan conocer el perfil del visitante y adaptar el discurso a ese perfil. Por otra parte, quienes asisten a los museos deben ir a descubrir y cuestionar, no solo a leer lo que está escrito.

Los distintos actores de la sociedad civil deben tener una participación activa en el proceso de organización de un museo, pues ellos poseen información oral o escrita que contribuyen a enrumbar la misión y visión de los mismos acorde al entorno cultural. Por otra parte, los encargados de administrar los recursos económicos —que cada persona aporta al Fisco— tienen la responsabilidad de contribuir al enriquecimiento, fortalecimiento y visibilización de los museos.

*PROFESORA EN LA UNIVERSIDAD DE PANAMÁ.