Temas Especiales

23 de Nov de 2020

José Ulloa

Columnistas

Taiwán: Un ejemplo de ecología y sostenibilidad humana

Lucha contra el ‘cambio climático’, disminuyendo el consumo de energía y el CO2. Se comprometió a reducir los gases de efecto invernadero.

La Organización de las Naciones Unidas, desde su formación el 24 de octubre de 1945, tuvo entre sus objetivos ‘fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos’; lo que significa que a 69 años de su fundación, todavía quedan resabios de células imperialistas que le coartan a los países más débiles la oportunidad de ser miembros de un organismo donde deben pertenecer en pro del desarrollo de la humanidad.

El hecho de que la República de China – Taiwán no forme parte de este organismo mundial priva su participación en la Secretaría de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (UNFCCC, siglas en inglés) y perjudica a la isla de poder exponer sus conocimientos en materia de política ambiental y sostenibilidad de la especie humana, mismos que llevan al bien común. El incorporarse como observador le permitirá un desarrollo ulterior a Formosa de poder expandir su espacio en los diferentes foros que se desarrollan en la ONU y aportar con sus expertos en materia estratégica política y ambiental.

Taiwán ha contribuido mucho en el tema del ‘cambio climático’, disminuyendo el consumo de energía y la reducción de emisiones de carbono. Además, se ha comprometido ante la Secretaría de la UNFCCC en cuanto a que alrededor de 2020 se reducirá en un 30% la emisión de gases de efecto de invernadero, un valor muy por encima de lo que han propuesto otros países. Por ello, Taiwán busca a través de sus amigos el apoyo internacional para su incorporación como observador en el organismo multilateral de las Naciones Unidas.

Todos los países del mundo deben seguir el ejemplo de Taiwán en materia ecológica y, por ende, permitirle su participación como miembro observador en la UNFCCC; y nutrirse así de los conocimientos y avances científicos que se llevan a cabo en la isla para mitigar el efecto invernadero y los daños ecológicos que provoca el ser humano, producto del crecimiento económico del tigre asiático.

La política exterior de Taiwán en la última década ha sido la de incorporar a la isla en los foros mundiales que se vinculan con el desarrollo del medio ambiente y la aceptación ante la UNFCCC; por eso el presidente Ma Ying-jeuo en su visión de país impulsa en paralelo su política de desarrollo sostenible nacional y la preservación medioambiental, para coadyuvar a la creación de una sociedad más justa, baja en emisiones de carbono y fortalecer así el cuidado del entorno natural, reafirmándola en la base de un ‘movimiento de un nuevo tipo de vida’.

Estas observaciones emitidas conllevan a la sociedad civil de los países signatarios de las Naciones Unidas, a apoyar a Taiwán en su lucha por su participación en la UNFCCC o CMNUCC, para que este pequeño territorio de 35,980 km2 pueda alzar su voz y sus conocimientos en favor de las naciones del mundo y del bienestar de la humanidad, en materia del medio ambiente y sostenibilidad de la especie humana. Por eso, los panameños debemos ratificar y solicitar la presencia de Formosa en el organismo suscrito.

*DOCENTES DEL CENTRO REGIONAL UNIVERSITARIO DE AZUERO, DE LA UNIVERSIDAD DE PANAMÁ