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29 de Nov de 2020

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Ernesto A. Holder

Columnistas

La seguridad ciudadana

La clave para avanzar en el camino del desarrollo integral está en... la seguridad...

Una de las cosas que he aprendido escribiendo en este espacio es que pocas cosas cambian. Por más que las denunciamos todos los que formulamos opinión en los medios escritos, en la radio, los periodistas o lo ciudadanos muy pocas veces se dan resultados completamente satisfactorios. Algunos párrafos que siguen los escribí hace más de seis años y revisando lo publicado anteriormente es cuando me doy cuenta de que nos queda mucho que resolver para que la sociedad pueda ponerse a trabajar seriamente en su plan de desarrollo para todos.

Hay hechos innegables que nos permiten estar aquí hoy como conjunto humano. Primero los científicos estiman que hace unos cuatro o cinco millones de años se dieron las condiciones biológicas necesarias para sostener la vida de los antepasados de lo que se ha convertido en los hombres y las mujeres que hoy habitamos la Tierra. Esos primeros supervivientes, por mucho más de la mitad de ese tiempo, y con recursos primitivos, combatieron todas las amenazas del ambiente terrestre que atentaron contra su existencia.

Segundo: las evidencias históricas demuestran que esos seres aprendieron lo suficiente de las experiencias cotidianas, del ensayo y error, de la metida de pata, para garantizar la transferencia de conocimientos a las generaciones posteriores para sostener la aún frágil existencia humana.

Tercero: en algún momento quedó claro en la evolutiva mente de nuestros antepasados que, ante todo, la seguridad era esencial para poder atacar con decisión las otras empresas que garantizarían su existencia a largo plazo. Su seguridad personal y la colectiva. La de sus descendientes, la de sus familiares cercanos, sus amigos, los miembros de la tribu.

Cuarto: tan solo en los últimos 100 años, la tenacidad investigativa del ser humano y su búsqueda continua por la preservación de la especie, duplicó las expectativas de vida que al inicio del siglo pasado aún estaba entre los 45 a 60 años, dependiendo de la región en la cual se vivía.

Vislumbrando las posibilidades reales de vivir por más de seis décadas y a la postre hacer contribuciones significativas en las diversas áreas del conocimiento humano, a mediados del siglo pasado, el hombre intensificó su intento por alcanzar nuevos horizontes redoblando considerablemente su esfuerzo por explorar el universo.

Los anales históricos se han enriquecido en los últimos 50 años. Los avances científicos y tecnológicos han revolucionado disciplinas de estudio y prácticas tan importantes como la medicina y la comunicación. Si tiene más de 30 años, deténgase por un momento en este renglón y piense en las agresivas aplicaciones de las ciencias para el bienestar del hombre y la mujer común que se han dado en últimos 20 años. Las posibilidades de salvar y prolongar vidas mediante conceptos científicos modernos: los trasplantes de órganos, por ejemplo. En las comunicaciones: el celular y la Internet están redefiniendo nuestras vidas y nuestro desenvolvimiento diario en sociedad.

En los últimos meses el ciudadano común vive con temor por su seguridad personal. Siente que está siempre en peligro. En el Metro Bus, en las aceras, en su barrio, su casa, los restaurantes, etc. Te pueden arrancar el celular, si te descuidas. Cuando es quincena, debes estar más alerta. Antes de bajarte del auto, o salir del garaje, fíjate bien quiénes andan por allí cerca. Tapa bien las teclas cuando digites tu clave. Ten cuidado si te dan una publicidad en la calle, puede estar impregnada de alguna sustancia, etc. No hay manera de estar tranquilos... ni en la calle ni en la casa.

El problema de la seguridad, del narcotráfico, del lavado de dinero, de la delincuencia común que amenaza a diario la estructura social del país, requiere de una visión alejada de la politiquería y que se fundamente en estrategias a nivel nacional e internacional que definen claramente la conducta que toda la sociedad debe asumir, si en realidad queremos vivir en una comunidad más segura.

La clave para avanzar en el camino del desarrollo integral está en el tercer enunciado: la seguridad; y no creo que merezca mucha explicación. Nuestro camino de desarrollo está amenazado por un concepto que antepasados menos desarrollados que nosotros entendieron muy bien. Si queremos continuar el camino del progreso humano, más nos vale atender lo antes posible esta preocupación e incomodidad general de la sociedad.

COMUNICADOR