03 de Dic de 2022

  • Eudoro Jaén Esquivel

Columnistas

Este Panamá nuestro...

"más triste y deplorable es nuestra actitud pasiva y de cobardía en ejercer nuestra fuerza ciudadana ante situaciones como la que ilustro"

Quiero relatarles una situación que, además de generar frustración, es sumamente preocupante, peligrosa. Permítanme contarles: Con frecuencia circulo en mi auto por la vía Israel, enfrente de Multiplaza, en el tramo que incluye la rotonda o el paso a desnivel en su intersección con la vía Brasil. En ese tramo, luego de la apertura del paso y la rotonda, se ha producido una situación de alto peligro para conductores y peatones de la que estoy seguro muchos de ustedes también han sido testigos.

Resulta ser que a pocos metros de la rotonda y el paso a desnivel, desde su inauguración, se ha desarrollado un intenso cruce peatonal informal, ya que es paso obligado para el tráfico de peatones que frecuentan o laboran en Multiplaza o sus alrededores. Veremos que a ambos lados de la vía Israel se encuentran ubicadas paradas de autobuses formales y una que otra cimarrona, resultando en un intenso tráfico peatonal en ambas direcciones atravesando los cuatro paños de la vía Israel. Ya ese tráfico existía antes que se terminaran las mencionadas obras y lo lógico era que continuaran y se hiciera más intenso a medida que crecían la áreas de negocios cercanas al referido tramo de vía Israel, como en efecto ha sucedido.

No existe ninguna protección para ese tráfico peatonal. No existen las características rayas de seguridad visibles ni semáforos ni policías ni pasos elevados, nada que brinde protección al peatón que, al verse obligado a recorrer el trayecto, lo hace literalmente jugando la vida. Solo hay que considerar que el conductor que va en dirección hacia Atlapa tiene muy corta visión de lo que se encuentra enfrente y por allí surgen peatones. Consideren también el alto volumen de tráfico y el usual comportamiento irresponsable de muchos conductores y podrán visualizar los grandes riesgos que corren tanto los peatones como los conductores, pues nos expone al peligro de atropellar a una persona.

Desde la inauguración de las obras, he venido alertando a la ATTT y a la Policía Nacional de esta grave situación vía mi cuenta de Twitter y lo he comentado en la radio. En todo caso recomendando la necesidad de crear las condiciones de un paso peatonal protegido en el área indicada. Hasta la fecha, todos mis esfuerzos han sido en vano, sin ningún éxito. Ya exasperado, he llegado al grado de sarcasmo de acusarles de esperar una muerte (Dios no lo quiera así) para que actúen y nada de reacción. Lo irónico del caso es que, durante la construcción de las obras, existía amplia protección para el peatón, brindada nada menos que por la Policía Nacional por encargo del constructor, pero, terminada la obra, desapareció la protección y el peatón quedó a su propio riesgo. Comprenderán el grado de frustración que me causa ese desprecio por la seguridad de sus congéneres que manifiestan nuestras autoridades, al no resolver esta peligrosa situación y, desgraciadamente, no es un caso aislado. Otra vez, aprovecho la oportunidad para alertarlos. Veremos.

La situación que he ilustrado es triste y deplorable. Aparte del desprecio olímpico de las autoridades pertinentes, uno hubiese pensado que los ‘genios’ que diseñaron el paso a desnivel y la supuesta ‘rotonda’ en la intersección de las vías Israel y Brasil que, considerando su ubicación cercana a Multiplaza, bancos, hospital y múltiples establecimientos en el área, lo cual obviamente generaría gran tráfico peatonal de empleados y clientes, hubiesen pensado en nuestra seguridad e incluir en sus diseños sendos pasos peatonales protegidos, no lo hicieron. Como tampoco lo hicieron los que aprobaron los planos en el MOP, lo que da lugar a especular que más que nuestra seguridad y confort les interesaba cómo esconder sobrecostos. (De pronto se me ocurre pensar que los diseños sí incluían los pasos protegidos que se pagaron, pero no se construyeron y son parte del sobrecosto).

Si es triste y deplorable el ‘poco me importa’ por nuestro bienestar y seguridad de aquellos a los que pagamos sus sueldos, más triste y deplorable es nuestra actitud pasiva y de cobardía en ejercer nuestra fuerza ciudadana ante situaciones como la que ilustro.

¿De qué otra manera se explica que el peatón, que arriesga su vida al cruzar la vía, no reaccione ante el alto peligro que sufre y continúe haciéndolo mansamente? ¿Qué tomará para que salgamos de ese malsano estado de apatía inducida y aguantemos situaciones similares? ¿Seguiremos eligiendo personas cuyo mayor interés es enriquecerse como lo estamos viendo hoy? ¿Seguiremos eligiendo a la Asamblea personas convictas de delito electorales como ha sucedido? Sobre todo, ¿seguiremos siendo un Pueblo de Borregos?

*BANQUERO Y EXDIPLOMÁTICO.