07 de Dic de 2022

  • Natalia Guerrero

Columnistas

La cortesía

¿Por qué es tan difícil para nosotros hacer lo mismo?

Si buscamos en un diccionario, la definición de ‘Cortesía’ sería una expresión de las buenas maneras o el reconocimiento de las normas sociales que son consideradas correctas y apropiadas. Hoy día afrontamos un grave problema con este valor en nuestra sociedad, no somos corteses los unos con los otros y solo velamos por el beneficio propio, el famoso ‘juegavivo’ es algo muy propio de nuestra cultura, pero no por ello debe ser aceptado e impulsado.

No existe sociedad perfecta, pero si todos nos detuviéramos por un momento y pensáramos un poco más en el otro que en nosotros mismos; diéramos paso a un peatón, a un auto que nos hace señales con las direccionales y así mismo, utilizáramos las aceras, los pasos peatonales o los cruces de cebra, ofreciéramos nuestro sitio a una persona mayor o mujer embarazada, dijéramos ‘por favor’ y ‘gracias’, ‘buenos días’, ‘buenas tardes’ y acompañáramos estas palabras con una sonrisa, definitivamente seríamos una sociedad mejor.

Al fin y al cabo, es nuestra decisión el cómo manejamos y reaccionamos antes las situaciones diarias que se nos presentan, recordando siempre que los únicos afectados de nuestras acciones somos nosotros mismos, ¿preferimos sonreír y ser amables todos los días y recibir lo mismo a cambio, o preferimos estar amargados y ser groseros para recibir lo mismo? Es algo muy básico y simple si nos ponemos a ver, es algo que le enseñamos a los niños todos los días y que ellos, fácilmente, llevan a cabo; entonces ¿por qué es tan difícil para nosotros hacer lo mismo?

Algunos dirán que la vida de los adultos es diferente, que vivimos bajo constante estrés o que hay que ser realistas, pero ¿realmente son esas excusas válidas para no hacer algo tan sencillo que puede llevarnos a grandes mejoras en nuestro día a día?

Debemos aprender a ser tolerantes independientemente de nuestras creencias y preferencias, pues la cortesía ha de ser para todos por igual y debe ser ejercida sin excepciones. También debemos entender que ser cortés no es sinónimo de permitir injusticias o no pelear por lo justo y que para nada es sinónimo de debilidad ni debe ser interpretado como algo más que buenas maneras y educación.

El cambio en nuestra sociedad no necesariamente es gracias a grandes acontecimientos, todo comienza por nosotros mismos y nuestra forma de ver cada situación, así como del poder visualizar más allá de lo que nos conviene, debemos pensar en la sociedad que le estamos dejando a nuestros niños, ellos observan, aprenden y repiten, así que brindemos atención a los demás, seamos pacientes, considerados.

Los cambios positivos que permanecen con nosotros son aquellos que fueron trabajados poco a poco y con pasos sencillos, así que seamos corteses por una sociedad mejor que nos beneficie a todos.

*ESTUDIANTE DE LA MAESTRÍA DE ADMINISTRACIÓN DE NEGOCIOS, CON ESPECIALIZACIÓN EN GERENCIA ESTRATÉGICA DE LA UNIVERSIDAD INTERAMERICANA DE PANAMÁ.