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29 de Mar de 2020

Jonathan Padilla

Columnistas

Invertir en la infancia

Por ello, la educación inicial de calidad es un derecho que deben tener los niños y las niñas a lo largo de esta etapa

La primera infancia es la etapa más importante de la vida de un ser humano. Múltiples investigaciones han demostrado que hasta los seis años es cuando hay un mayor desarrollo del cerebro y se establecen las principales conexiones neuronales. Además, comienzan a adquirirse las habilidades para pensar, hablar, razonar, aprender e interactuar con otros.

Por ello, la educación inicial de calidad es un derecho que deben tener los niños y las niñas a lo largo de esta etapa. Es la garantía de que puedan alcanzar todo su potencial. Y en este escenario cobran relevancia factores como: una sana nutrición, relaciones afectuosas, el reconocimiento de los gustos, intereses, saberes y opiniones, así como la protección frente a las enfermedades y la posibilidad de crecer en un ambiente sano, pues se sabe que de éstos depende el progreso en el desarrollo del cerebro, que alcanza su nivel máximo alrededor de los siete años.

Adicionalmente son fundamentales las prácticas pedagógicas intencionadas, que tengan en cuenta las particularidades y singularidades de los niños y niñas y las características del contexto. Debemos desarrollar políticas destinadas a crear un amplio sistema de protección social, dirigido a los niños más pequeños y sus familias deben ocupar un lugar privilegiado en la agenda de los Gobiernos.

El desarrollo humano es un proceso continuo, pero la niñez es una etapa que se debe cuidar, ya que puede determinar varios aspectos de una persona. Todos debemos tomar responsabilidad y velar por el futuro de nuestro país, porque el desarrollo sano de la infancia es crucial para el bienestar de cualquier sociedad. La educación y valores que se transmiten a los niños marcarán la manera que van a ser como adultos y, por lo tanto, el futuro del país.

Como sociedad debemos buscar la concienciación de padres y maestros, quienes son los principales educadores en la niñez. Debemos velar por una educación accesible y de calidad para todos y, sobre todo, luchar por los derechos de los niños en nuestro país. Ellos no pueden votar por el futuro presidente o aprobar leyes, pero nosotros sí podemos lidiar con esa responsabilidad. De alguna manera debemos educarnos en este tema para poder tomar las mejores decisiones, pensando en la importancia de la niñez en el desarrollo de la persona y así obtener el mayor bienestar en nuestra sociedad.

La creatividad, la flexibilidad y la disponibilidad de tiempo por parte de los padres, maestros y cuidadores son claves en esta etapa. No hay que tenerle miedo a inventar, a transformar los elementos de la vida cotidiana en mundos de fantasía que les permitan a los menores de seis años potenciar su imaginación y expresar emociones y sentimientos.

Para que cada niño panameño pueda disfrutar al máximo de sus primeros seis años de vida y desarrollar sin obstáculos sus habilidades y potencialidades, es lograr que pueda compartir y establecer una vivencia conjunta con sus padres y su entorno desde el vientre materno. Asimismo, resulta importante tener presente que en la medida en que vaya creciendo e interactuando con lo que lo rodea, se podrán generar procesos educativos y hábitos que poco a poco irán fortaleciendo su autonomía.

EDUCADOR SOCIAL.