Temas Especiales

24 de Jan de 2021

Ana Elena Porras

Columnistas

Historia de las Relaciones entre Panamá y EE.UU.; una asignatura de historia crítica (II)

Esta historia tiene la particularidad de enfatizar las relaciones de poder entre los actores, y en sus relaciones de simbiosis

VIGENCIA - La asignatura de historia de las Relaciones entre Panamá y EE.UU. se ha construido desde la trinchera de la historia crítica, y con la mirada panameña, desde adentro, contando las historias de expansión y dominación de los EE.UU. en Panamá, que inició como protector de la nueva república transformándose inmediatamente en conquistador y amo. El énfasis en las relaciones entre Panamá y EE.UU. teje un hilo conductor que une y da sentido a estas historias que vinculan a dos actores principales: un imperio contemporáneo en expansión y una nación pequeña, estratégica y frágil en busca de su supervivencia y soberanía nacional.

Esta historia tiene la particularidad de enfatizar las relaciones de poder entre los actores, y en sus relaciones de simbiosis (para la separación de Colombia, la construcción del anhelado Canal y el saneamiento de las ciudades de Panamá y Colón principalmente) y de atropello a la soberanía de Panamá (las múltiples intervenciones, invasiones y ocupaciones militares de EE.UU.) en esa difícil e inevitable relación entre Panamá y EE.UU. durante parte del siglo XIX, todo el siglo XX y lo que llevamos del XXI.

Para estudiar esta asignatura, debemos cultivar ese ‘rencor bueno', como diría Armas Marcelo, ése que estimula y desarrolla la memoria, alimentando el instinto de supervivencia de nuestra nación. Esta historia de Panamá incluye un amplio repertorio de relatos en su historia crítica que ofrece episodios de sometimiento por la fuerza militar (siendo la invasión del 89 el ejemplo más reciente y cruel) entre otros relatos heroicos, como las historias de movilizaciones populares y estudiantiles por la soberanía nacional, predecesoras a la gloriosa gesta del 9 de Enero, las cuales conducen, en un relevo generacional, a la nacionalización del Canal, a la descolonización de la Zona del Canal y la eliminación de las bases militares estadounidenses acantonadas en nuestro país. El historiador panameño Ricardo Ríos Torres1 interpreta esta historia de Panamá como ‘La épica de la soberanía' en su ensayo más reciente con el mismo título. Y recomienda también que la nueva generación de maestros imparta la asignatura ‘sembrando banderas en los corazones de las nuevas generaciones de panameños', en una hermosa metáfora que defiende la necesidad de comunicar autoestima y amor por la propia historia nacional —como valores que sustentan la enseñanza y aprendizaje de esta cátedra.

Por otra parte, en el estudio de los contenidos de esta narrativa histórica sería injusto excluir la participación del expresidente James Carter, quien representa el mejor rostro de la sociedad estadounidense y su tradición defensora de los derechos civiles, quien contribuyó significativamente en la descolonización de Panamá desde el otro lado de la historia que compartimos con ese país. Además, hay que destacar que la historia de las relaciones entre Panamá y EE.UU. pertenece a la fase más reciente de nuestra larga historia de conquista, colonizaciones y anexiones, convirtiéndose en columna vertebral de los procesos de construcción de la identidad panameña. La historia de las relaciones entre Panamá y EE.UU. no ha cerrado aún su ciclo o fase, porque está viva aún, como lo comprueba la invasión en 1989, y las más recientes y hostiles imposiciones de la OCDE a nuestro sistema financiero. No sucede lo mismo con las épocas hispánica y colombiana de nuestro recorrido histórico, que fueron superadas, argumento que justifica el estudio especializado de la historia de las relaciones entre Panamá y EE.UU., en una asignatura específica y autónoma.

El rector de la Universidad de Panamá, Dr. Gustavo García de Paredes, expresó públicamente que ‘la historia de Panamá va más allá de las relaciones entre Panamá y Estados Unidos' y que ‘estas relaciones existen incluso antes de que existieran Panamá y los Estados Unidos' —discurso sofisticado que cuestiona la relevancia y particularidad de la asignatura. Es cierto que la historia de Panamá desborda la historia de las relaciones entre Panamá y EE.UU. en antigüedad y cobertura, razón por la cual jamás se planteó anular la asignatura de Historia de Panamá como estudio integrado y totalizador. También sabemos que la historia de conquistas y colonizaciones, así como la historia de las independencias, liberaciones y revoluciones, tienen su origen en la historia antigua universal. No obstante, sostenemos la tesis de que la asignatura que ahora intentamos actualizar y profundizar debe estudiarse en su contexto histórico, que es el de los imperialismos de última generación, entre Estados modernos de la época contemporánea, porque ellos contienen características propias que los distinguen de los demás. También argüimos que restarle valor a la historia de las relaciones entre Panamá y EE.UU., con el argumento de no ser especial ni única, debido a la existencia de múltiples historias semejantes, anteriores y contemporáneas a la nuestra, esgrime un argumento filosóficamente inadmisible, donde la premisa general anula a la particular, defendiendo un discurso autodestructivo de la identidad nacional, que descalifica la propia historia y se erige en tesis antipedagógica, porque elimina el aprendizaje significativo.

LECCIONES: Pueden descubrirse hallazgos relevantes en el estudio de las relaciones entre Panamá y EE.UU. que dan valor a las decisiones colectivas de nuestro pasado. Me refiero a las siguientes lecciones aprendidas en esta historia específicamente: Un país pequeño puede vencer a un imperio en la búsqueda de su soberanía nacional, con la combinación de diplomacia y movilización popular, especialmente cuando es pacífica. Un puñado de individuos puede originar un proceso descolonizador de enormes consecuencias, como ocurrió el 9 de Enero de 1964.

De soberanía sí se come, como demuestra el desarrollo del conglomerado económico que generan el Canal y sus puertos en la economía reciente de nuestro país. La identificación y diseño de un proyecto nacional coherente con su vocación histórica fortalece al Estado nacional, generando cohesión nacional interna y lo sitúa en el mundo en posición ventajosa. La asignatura de historia de las Relaciones entre Panamá y EE.UU., al constituirse como historia crítica crea identidad nacional, mientras construye un pensamiento descolonizador y liberador hacia el cambio. Finalmente, la generación de un pensamiento crítico y argumentativo respecto al imperialismo, debe orientarnos también hacia una fértil y renovadora autocrítica de las relaciones entre panameños, señalando procesos de colonialismo interno ante el siguiente dilema: ¿procuramos crecimiento económico o desarrollo humano?

REFERENCIAS: 1. Armas Marcelo, J.J. (2015). ‘El Prestigio de la Memoria'. En: MOSAICO DOMINICAL, La Prensa. Panamá, 14 de junio de 2015; 2. Villoro, Luis. (2007). ‘El Sentido de la Historia'. En: Pereyra, Carlos et al. HISTORIA ¿PARA QUÉ? Siglo XXI editores, pp.33-52; 3. González, Luis. (2007). ‘De la Múltiple Utilización de la Historia'. En: Pereyra, Carlos et al. HISTORIA ¿PARA QUÉ? Siglo XXI editores, pp.53-74; 4. Ríos Torres, Ricardo Arturo (2013). LA ÉPICA DE LA SOBERANÍA. 9ª Feria Internacional del Libro de Panamá, Editora Géminis, República de Panamá.

PROFESORA DE HISTORIA EN LA UP Y ESCRITORA.