26 de Feb de 2020

Carlos E. Rangel Martín

Columnistas

¿Hasta cuándo la misma estafa?

Al paso que vamos, cuando llegue el año 2515 la mayoría de las naciones del planeta estarán produciendo toda la energía eléctrica

Al paso que vamos, cuando llegue el año 2515 la mayoría de las naciones del planeta estarán produciendo toda la energía eléctrica que necesiten utilizando turbinas eólicas y plantas solares, pero la Autoridad Nacional de Servicios Públicos (ASEP) y la Secretaría Nacional de Energía (SNE) seguirán diciéndonos que la ventaja de las hidroeléctricas es que pueden producir más electricidad a menor costo, en comparación con los generadores termoeléctricos que consumen carbón, búnker y gas (en orden de mayor a menor contaminación del aire que respiramos).

La realidad es que, a pesar de la constante caída del precio del petróleo, por ese camino las tarifas eléctricas jamás disminuirán lo más mínimo y los dueños de hidroeléctricas continuarán metiéndose todas las rebajas prometidas en sus bolsillos; sin embargo, dichos empresarios seguirán solicitando aumentos de tarifas todos los años, arguyendo que el consumo eléctrico por persona y el consumo total continúan creciendo debido al mayor uso de acondicionadores de aire y abanicos para escaparnos del sofocante calor causado por el calentamiento global, que en parte es causado por el gas metano producido por la descomposición de las plantas sumergidas en los embalses de las hidroeléctricas.

Además, todos los residentes en Panamá deberemos comprar agua importada hasta para lavarnos las manos, debido a la reducción de los recursos acuáticos del país, ya que muchos ríos prácticamente desaparecerán a causa del exceso de hidroeléctricas de pasada en cada uno de ellos; y dichos residentes deberemos salir a la calle usando mascarillas con filtros, debido a la contaminación del aire causada por los gases de escape de los autos y los generadores térmicos. Afortunadamente, los niños podrán divertirse imaginándose vivir en algún planeta de la Guerra de las Galaxias.

Seguramente los señores de la ASEP y la SNE, seguirán argumentando que ellos son conscientes de la necesidad de reemplazar las tecnologías arcaicas de generación eléctrica por nuevas tecnologías verdes y que ellos están planeando hacer el cambio, solo que toma tiempo para familiarizarse bien con dichas nuevas tecnologías; aparte de que las compañías que generan electricidad con instalaciones arcaicas ya saben cómo deben trabajar en Panamá y tomará todavía más tiempo para que las compañías que generan electricidad con tecnologías verdes aprendan cómo trabajar de igual forma.

Queda la esperanza de que algún presidente le diga a los señores de la ASEP y la SNE, que inmediatamente prohibirán la instalación de adicionales generadores térmicos, y que solo instalarán nuevos generadores eólicos, o todos ellos quedarán despedidos; porque desde el año 2013 la electricidad eólica tiene casi el mismo costo que la electricidad térmica y, además, es hora de exigirle a las hidroeléctricas que reduzcan sus leoninas ganancias.

*JUBILADO DEL CUERPO DE INGENIEROS DE EU.