26 de Feb de 2020

Bolívar González

Columnistas

¿Por qué separación y no independencia?

No podemos pretender un futuro promisorio para la patria, sin conocer nuestra historia, sus raíces.

No podemos pretender un futuro promisorio para la patria, sin conocer nuestra historia, sus raíces. Es imposible pretender una juventud llena de valores raizales, con formación moral, espiritual y patriótica sin conocer las tradiciones, las costumbres, nuestro folclor; es decir nuestra historia.

Frecuentemente, escuchamos con asombro cómo nuestros estudiantes, nuestra juventud, gente adulta, confunde lo ocurrido el 3 de Noviembre de 1903, cuando Panamá se separó voluntariamente de Colombia, país al que, un siglo antes, se había unido voluntariamente, con la esperanza de mejores días para sus ciudadanos y hasta cierta forma, por cobardía de sus dirigentes políticos de la época de enfrentar la responsabilidad de ser una República independiente; con la gesta patriótica y verdadera independencia de España, ocurrida el 28 de Noviembre de 1821. En artículo anterior me he referido a los próceres, tableños, santeños y del resto del país.

‘Los próceres tableños, responsables de la gesta de insurrección tableña del 8 de Noviembre; organizaron el Cuerpo de Milicianos que se armó frente a la iglesia de Santa Liberata, al que llamaron Batallón Libre de Las Tablas; compuesto por 200 hombres dispuestos a ofrendar sus vidas por la independencia de España; que luego de declarar libre a Las Tablas el 8 de Noviembre, marcharon a La Villa a defender la causa ', que culminaría con la Independencia el 28 de noviembre, pero de 1821.

Independencia , según el diccionario de la Real Academia, 2006, nos dice lo siguiente: ‘Libertad, especialmente de un Estado que no es tributario ni depende de otro '.

Separación : ‘Dicho de una comunidad política, hacerse autónoma respecto a otra a la cual pertenecía '.

Si bien es indiscutible la participación de los norteamericanos en nuestra separación de Colombia el 3 de Noviembre de 1903, por su claro interés por construir el canal, no es menos cierto el heroico y verdadero esfuerzo de nuestros patriotas por lograr satisfactoriamente este hecho tan importante para Panamá. Es importante resaltar que el coronel John Hubbard, comandante del navío norteamericano Nashville, permitió, por error de inteligencia, el desembarco en Colón del barco de guerra colombiano Cartagena, con 500 hombres y cinco generales comandados por el general Juan B. Tobar, pese a que el presidente Roosevelt había ordenado al comandante del Nashville impedir el desembarco de las tropas colombianas.

Cuando el grupo de conspiradores panameños se enteró del desembarco de los colombianos, un grupo dirigido por Tomas Arias, se enfrentó a Manuel Amador Guerrero luego, furiosos y arrepentidos de su participación en la revolución.

Gracias a la valentía de la esposa de Amador Guerrero, quien le ‘ordenó ' a su esposo seguir adelante: ‘Hemos llegado demasiado lejos como para darnos por vencidos ahora. Con soldados o sin soldados ¡la lucha tiene que continuar! ', le gritó con firmeza y decisión.

Gracias a la habilidad y astucia de María de Amador, se fraguó el plan para anular la soldadesca colombiana en territorio panameño que iba desde sobornar a la tropa hasta colocar somníferos en las bebidas de los generales, previamente separados de sus soldados traídos a la capital, para el logro del objetivo, la separación de Panamá de Colombia.

El coronel James Shaler asumió el control en Colón, conjuntamente con Porfirio Meléndez, quien dirigió la revolución en aquella provincia; se encargaron de engatusar a los soldados colombianos y embarcarlos de regreso con destino a Barranquilla, indicándoles que en la ciudad de Panamá reinaba la tranquilidad.

La participación del general Esteban Huertas en la separación de Panamá de Colombia fue definitiva, aun cuando se supone hubo dinero de por medio; su valentía, su liderazgo quedaron claramente establecidos al arrestar a los generales colombianos. Los miles de panameños que presenciaron dicha acción fuera del cuartel iban en aumento, bajo el liderazgo de Francisco de la Ossa, Belisario Arango. El Cuerpo de Bomberos, junto con los oficiales leales a los panameños, escoltaron a los generales apresados, atravesando la plaza Catedral, recorriendo la avenida Central hasta la estación de Policía. La alegría era inaudita, los gritos: ‘¡ Viva Huertas! ¡Viva el Istmo libre!, ¡Viva el presidente Amador! ', en alusión del doctor Amador Guerrero, quien a la postre sería el primer presidente de la República de Panamá a partir del 3 de Noviembre de 1903.

ESCRITOR, COMPOSITOR Y FOLCLORISTA.