Panamá,25º

21 de Jan de 2020

Mario A. Rognoni (Q.E.P.D.)

Columnistas

Panamá 112 años después

‘Panamá tiene que estar orgullosa de lo que sus hijos han logrado, en solo 112 años'

Panamá 112 años después
Panamá 112 años después

En 1903, hace 112 años, los panameños conservadores y liberales se pusieron de acuerdo y gestaron nuestra separación de Colombia. Todos sabemos que los EE.UU. nos apoyaron, interesados en que aprobáramos el Tratado para que construyeran el canal interoceánico en nuestro suelo. Tratado que los colombianos habían rechazado. Pero, recién salidos de la guerra entre liberales y conservadores de los Mil Días, ahora, en común acuerdo, nos separamos de Colombia.

Nuestro país inicia con unos 400 000 habitantes, con la capital que tenía entre 30 y 40 000 habitantes. Pero Panamá era ya un país con mezcla de nacionalidades. Entre 1850 y 1855 los norteamericanos, construyendo el ferrocarril, habían traído una gran cantidad de chinos a trabajar en la obra, muchos de los cuales permanecieron después en el país. Luego, en 1890, el intento francés de construir un canal trae al país a muchos europeos, más que nada italianos y franceses. A los franceses les debemos la arquitectura del Casco Antiguo, los balcones sobre la calle (tal como en Nueva Orleans) y algunas familias que finalmente se radicaron acá. Los italianos nos trajeron, entre 1890 y 1904, con el canal norteamericano, cantidad de familias hoy prominentes en el país.

Así, llegó a Panamá el primer Virzi, ingeniero eléctrico y quien se quedó al ver un anuncio de necesidad de técnico para instalar la planta eléctrica de Santiago, Veraguas, donde, tras el trabajo, se radicó. Curiosamente en el barco donde venía él, dice la leyenda, venía Lucky Luciano, quien prefirió seguir a Nueva York. También en esa época llegaron los Martinelli, Della Togna, Dutari, quienes igualmente se fueron a Veraguas, pero prefirieron el sur y se instalaron en Soná. Para esa misma época llegaron varios doctores, entre ellos Piero Rognoni, mi abuelo (1904), así como los doctores Mastellari, Bertoli y otros.

Todos estos inmigrantes fueron asimilados rápidamente a nuestra nación, y años después, por ejemplo, muchos de ellos, como mi abuelo, pelearon en la Guerra de Coto con Costa Rica. Y fue una guerra, casualmente, la que nos trae más inmigrantes europeos. La guerra civil española hace salir al exilio a los republicanos, muchos de los cuales fueron a México, pero una buena cantidad llegó a nuestras playas. Los españoles son, desde entonces, los cuarenta, parte importante de nuestro mundo empresarial y comercial. Otra guerra, la Segunda Guerra Mundial, nos trajo varias corrientes de inmigrantes. Primero los judíos, huyendo a la feroz persecución de Adolf Hitler, empezaron a llegar a Panamá, unos de Curazao, otros de Holanda, España y otros países. Hoy forman una colonia importante, con sus descendientes, del sector económico del país. También la Gran Guerra, como le decían, nos trajo a muchos griegos buscando mejores oportunidades en América.

Más reciente, en los setenta, inició la llegada de cubanos que huían del comunismo de la isla, ya la segunda y tercera generación de ellos son parte de nuestra ciudadanía, muchos de ellos dejando huellas profundas en el país como Juan Poll, Alberto Pons, ‘el Cubano ' Del Real, etc. Ya en nuestros días recientes, la inmigración de venezolanos ha venido a reforzar nuestro pueblo, donde muchos han logrado rápidamente montar empresas exitosas o comprar empresas locales para administrarlas.

Fuera de todas estas migraciones registradas, tenemos en el país además una gran cantidad de colombianos, vecinos al sur del país, que han entrado, unos indocumentados otros legalmente, pero se suman a la población existente. De estos, muchas empresas colombianas han llegado a comprar empresas establecidas en Panamá, desde la Bonlac a la Cervecería Panamá, las cementeras y otras. De igual forma, de México nos llegaron empresas comprando la Estrella Azul, Pascual y otras.

En conclusión, Panamá, 112 años después de la separación de Colombia, ha forjado un país abierto a todos, donde todos son bien recibidos y donde las oportunidades son por igual al nativo que al recién llegado. El pro Mundi Beneficio original del escudo lo hemos hecho realidad y hoy somos el país de mayor crecimiento económico en la región, con una tasa de desempleo de 5.5 % y gobernados en democracia.

Comparativamente estamos mejor que Colombia, de la que nos separamos, y tras haber sido una provincia descuidada, hoy somos ejemplo para otros países. Y, este 3 de Noviembre, debemos quizá todos hacer un paréntesis y recordar nuestro origen, nuestras luchas y logros, incluyendo el haber podido negociar con la primera potencia del mundo un nuevo Tratado del Canal.

Panamá tiene que estar orgullosa de lo que sus hijos han logrado, en solo 112 años.

ANALISTA POLÍTICO.