Temas Especiales

19 de Oct de 2020

Amado Philip de Andrés

Columnistas

Meta al 2030: 0 nuevas infecciones por VIH en personas que usan drogas y privadas de libertad

Se han comprometido a invertir en este logro y ponerle fin a una de las epidemias más devastadoras de la historia de la humanidad.

Una meta ambiciosa, pero alcanzable. Los países del mundo, incluido el nuestro, se han comprometido a invertir en este logro y ponerle fin a una de las epidemias más devastadoras de la historia de la humanidad. Hasta el 2014, cerca de 36.9 millones de personas viven con el VIH y desde su inicio en 1981, más de 25 millones de personas han fallecido a causa de enfermedades relacionadas con el sida.

Cuando se habla de inversión, el enfoque se establece desde diferentes perspectivas. La primera y más evidente, es la económica. Los Estados se han comprometido a aportar recursos suficientes para implementar los compromisos que se han hecho a lo interno y ante la comunidad internacional para alcanzar esta meta global. Pero con la misma intensidad, la inversión tiene que enfocarse en la población más afectada y que posee mayor riesgo de contraer el VIH. La negación de las mismas, se refleja en leyes punitivas, políticas desactualizadas, sistemas colapsados. Entonces, la inversión también se traduce en revisión de las leyes, políticas y normativas del país que pueden estar frenando la respuesta efectiva al VIH y en la aplicación de las mismas una vez desarrolladas. Hay que asegurar el acceso al tratamiento, el cuidado y la prevención a todas las personas. Un país que invierte en esta estrategia, dará prioridad al abastecimiento sistemático de medicamentos e insumos que determinan la vida para muchos.

UNODC está elaborando su nueva estrategia 2016-2021, a través de la cual reafirma su apoyo para poner fin a la epidemia de sida entre las personas que usan drogas y las privadas de libertad, mediante la promoción de los DDHH, la salud pública, la justicia y la igualdad de acceso a los servicios de VIH, en el marco del Programa Conjunto de ONUSIDA. Esto significa que desde el mandato de UNODC se ofrece apoyo a los países para alcanzar la mayor reducción de nuevas infecciones y muertes relacionadas al VIH en esta población específica, mientras se continúa el trabajo de la eliminación de la doble discriminación que sus miembros sufren.

¿Cuál es la relación entre el uso de drogas y el VIH? Existe una relación muy significativa entre la frecuencia e intensidad del consumo de drogas y alcohol y el comportamiento de riesgo durante las relaciones sexuales. Las personas no se protegen y están más expuestas al VIH, hepatitis virales y otras infecciones de transmisión sexual. El riesgo es aún mayor con el uso de drogas inyectadas.

Entre las inversiones mencionadas, los países deberán incluir programas de Reducción del Daño que consisten en un conjunto de intervenciones preventivas, sanitarias y sociales, que tienen por finalidad minimizar los riesgos por el uso de alcohol, drogas psicoactivas y psicofármacos, así como reducir los daños que puedan causar sus consumos abusivos. Estas intervenciones entre las poblaciones vulnerables o sometidas a situaciones de riesgo de contraer el VIH debido al uso de alcohol y drogas, sean usuarias eventuales o crónicas de las mismas, se proponen informar sobre las conductas inapropiadas, riesgosas y peligrosas en el uso de esas sustancias, así como habilitar y otorgarles competencias a aquellas personas y sus entornos familiares, sociales e institucionales, para recomendar y gestionar las conductas adecuadas a cada situación. Por otro lado, considerando que la prevalencia del VIH en las prisiones es mayor que en la población general, UNODC tiene como objetivo asistir a los países para asegurar que los tratamientos para VIH y sus medios de prevención estén disponibles en las prisiones, cumpliendo de esta manera con los estándares mínimos requeridos.

Una estrecha colaboración entre UNODC y ONUSIDA hizo posible el establecimiento del Observatorio Latinoamericano y del Caribe de VIH, cárceles, drogas y trata de personas, que se está actualizando para incluir la información más relevante del curso de la epidemia, así como publicaciones, eventos y leyes relacionadas. Adicionalmente, el Observatorio cuenta con el Curso Virtual para personal penitenciario elaborado con la colaboración de UNODC, OPS, PNUD, UNESCO, ILANUD y el Banco Mundial, el cual aborda temas relacionados a la epidemia del VIH y las drogas, instrumentos internacionales y buenas prácticas para la reducción de la transmisión. Llegar a cero nuevas infecciones es posible si se asume como un compromiso personal, familiar, social, empresarial, gubernamental e interagencial para que ‘nadie se quede atrás '.

1) Representante Regional para Centroamérica y el Caribe, Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito, UNODC. 2) Asesora Regional sobre VIH/SIDA, Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito, UNODC.