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21 de Oct de 2020

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Jorge Luis Macías Fonseca

Columnistas

Colón: Navidad y Farsa

Colón se debate entre ruinas y retraso. Las posibilidades de redención son pocas

Colón se debate entre ruinas y retraso. Las posibilidades de redención son pocas. Aún a pesar de la cacareada ‘Renovación urbana' y de la propaganda televisiva que la promueve demagógicamente con aquello de que: ‘Un nuevo Colón llegó'. Eso no es cierto. La sociedad colonense agoniza, su vida material y espiritual están en su nivel más bajo. La crisis se profundiza, por lo que ninguna Navidad en Colón, puede ser feliz y menos esperar un próspero año. Esos son clichés que se repiten sin un verdadero contenido y sentimiento de humanidad.

Las redes sociales muestran a la primera autoridad del distrito y a un diputado oficialista sonrientes, frente a lo que para ellos es un gran acontecimiento, cual es el encendido de luces de un árbol de Navidad ( que luego se cayó) situado a la entrada de la ciudad, tratando de esconder —con esto— el espectáculo deprimente, que se expresa en toda la ciudad, lo que parece más burla que sinceridad en el deseo de una urbe mejor.

Hemos ya señalado, que la basura ahoga la ciudad, y el desorden urbanístico vehicular está a la orden del día. Allí están: la obscuridad de calles y callejones, parques enmarañados, negocios improvisados por todos lados, deterioros de casas y avenidas, pero peor, está una comunidad que ha perdido el sentido de la convivencia en valores con amor al prójimo, que prefiere la violencia para resolver sus problemas y que ha hecho de la delincuencia una forma de vida. Desde luego no son todos, pero sí un número importante. Estos, son algunos de los elementos que no pueden hablar de una feliz Navidad y de un venidero año con prosperidad.

Ese gigante árbol de Navidad que erigió la alcaldía de Colón a la entrada de la urbe, es una muestra palpable de cómo se enmascaran las realidades.

El trabajo alcaldicio en Colón, ha sido fallido. Una Navidad será feliz para los colonenses, con condiciones que permitan una vida con decoro. Y en eso las autoridades municipales tienen mucho que aportar.

Da pesar y mucha lástima observar cómo desarrollan su existencia los colonenses, los que igualmente tienen que dar para construir una sociedad más venturosa.

¿A quién se le puede ocurrir recibir las fiestas de Navidad con una ciudad en ruinas?, ¿Porqué las autoridades municipales no han hecho lo propio para impulsar el desarrollo de Colón?, ¿Porqué engañan con un ‘Nuevo Colón', que nunca llegará?, ¿Porqué ubican el ‘árbol de Navidad' a la entrada y no en el corazón de la ciudad?

Desde luego, esto no se correspondería con la visión y realidad deficiente de la ciudad de Colón, y mostraría en toda su extensión las argucias y engaños de un gobierno de la localidad que no ha estado a la altura de las exigencias.

La tarea es ardua y aún no advertimos como sociedad acciones decididas de la alcaldía de Colón, como tampoco el asomo de un cambio del hombre y mujer de Colón.

Ya anteriormente escribí un artículo que titulé: ‘Ciudad urbana, ciudad humana'. Y es que en gran medida el individuo es lo que la ciudad le ofrezca.

DOCENTE UNIVERSITARIO