22 de Feb de 2020

Napoleón de Bernard Sorto

Columnistas

52 años de la gesta heroica (III)

Les puedo relatar una anécdota jocosa al estilo Disney Word, el gobierno de los Estados Unidos para desprestigiar a Panamá

Les puedo relatar una anécdota jocosa al estilo Disney Word, el gobierno de los Estados Unidos para desprestigiar a Panamá y confundir a nuestro movimiento, a través de los medios de comunicación nacional e internacional declararon que los comunistas se habían tomado las calles de Panamá, utilizando a los institutores.

Era, aparentemente, evidente esa afirmación porque los norteamericanos manifestaban que los comunistas estaban con camisas rojas y en sus espaldas llevaban números, demostrando lo organizado que estaban, ya que en esa época el partido del pueblo representaba para ellos el comunismo.

Los norteamericanos se avergonzaron, al demostrárseles que esos hombres de rojo, que llegaron a recoger y socorrer los muertos y heridos, eran miembros del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá.

Aquellos bomberos estaban haciendo las funciones de la Policía Nacional debido a que el general Bolívar Vallarino había ordenado encuartelar a las unidades de la policía de aquel entonces, tal vez, para evitar exponerlas a una masacre o por cobardía nos dejaron desamparados.

Es mi responsabilidad aclarar los comentarios surgidos sobre si influyeron o no en nuestras acciones institutores de generaciones anteriores, como: Carlos Núñez y Adolfo Ahumada. Cuando la generación de 1964 ingresó al Instituto Nacional estos dos aguiluchos ya se habían graduado. Nos llevaban seis años de diferencia y, además, nuestro movimiento fue espontáneo.

Todo comenzó, al culminar los exámenes finales. Al salir de la última clase del profesor de Química, Rubén O. Oro Sánchez, un grupo de institutores del VI Año B decidimos solicitarle a nuestros compañeros graduandos de Bachiller en Ciencias y Letras, que en ese momento éramos 277, organizarnos y realizar lo que nuestro gobierno no se atrevía hacer por complacencia y temor a la nación más poderosa del mundo, los Estados Unidos.

Es por ello que afirmamos que nunca fuimos influenciados, ni dirigidos por estudiantes de la Universidad de Panamá, ni de institutores de otras generaciones anteriores.

HÉROE CONDECORADO DE LA NACIONALIDAD PANAMEÑA