Temas Especiales

22 de Jan de 2021

Avatar del Julio César Caicedo Mendieta Portocarrero

Julio César Caicedo Mendieta Portocarrero

Columnistas

Comiendo borriguero por iguana

La mayoría de los Gobiernos nos han mantenido comiendo borriguero por iguana

La mayoría de los Gobiernos nos han mantenido comiendo borriguero por iguana. Nos salvan las muchas oportunidades que nos brinda nuestro modo de producción capitalista, que ojalá nunca cambie, pues uno puede comerse con libertad, hasta dos platos de arroz caliente con huevos encima, cada vez que se pueda.

Este Gobierno, más que ningún otro, se ha especializado cuando está de buenas en meterle merachos a la gente y cuando no, a rezar el Credo o dormir espaturrados en una hamaca de majagua, mientras el país padece: promesas incumplidas.

El primer borriguero grande que metieron fue el de ‘cero letrinas', que me recordó al enorme letrero de ‘cero corrupción' de Martín, aquel que suplantó a la Estatua del estadista norteamericano Roosevelt, yo mismo dije que este atrevimiento de prometer acabar con las letrinas superaría, con hedores incluidos, al cuento del político que prometió un puente donde no había ningún río y fíjense que cuando anunciaron esa campaña llena de mosquitos fue con tanta bulla que la gente no escuchó a los que preguntaban ¿con qué agua funcionarían los sanitarios?... ¡si a veces no hay ni para aplacar la sed!

Borrigueros de todo tamaño le meten a la población, como el de la reparación de las escuelas a nivel nacional. Ustedes son testigos y me atrevo a creer que piensan que un Gobierno serio ya hubiese subsanado el entuerto endémico de las escuelas en mal estado, cosa que antes del primer día de Gobierno se hubiese dado el primer martillazo reparando, techos, salones y bancas; pero no, más prioritario lo fue ‘tirar la primera piedra', cuan excelsos puritanos y a renglón seguido entretenerse en vigilia para lanzar canteras de rocas al que se ha podido, para quedar en nada.

Ya sabemos pues cómo será el almuerzo (más borriguero frito), y no es broma, se escucha batir entre la hojarasca de la sequía al rabo de otro borriguero llamado ‘No pasa nada', cuando de allegados al Gobierno se trata. Apuesto mi esmirriada quincena de jubilado que la dueña de Gucci no será llamada por el Ministerio Público por peculado de uso.

ESCRITOR COSTUMBRISTA.