20 de Feb de 2020

John A. Bennett N.

Columnistas

De esclavo a empresario educador

Este año se celebran 160 años del natalicio de un educador como pocos, Booker T. Washington

De esclavo a empresario educador
De esclavo a empresario educador

Este año se celebran 160 años del natalicio de un educador como pocos, Booker T. Washington. Booker nació esclavo en 1856 y apenas tenía siete años al momento de la emancipación de los negros en los EE.UU. A los once años de edad, Booker consiguió su primer libro y aprendió a leer por cuenta propia. Su interés por lograr entrar a una escuela era tan inmenso que lo comparó con entrar al Paraíso; cosa que logró a la edad de 16 años, cuando caminó 500 millas con $1.50 en el bolsillo, hasta el Instituto Hampton en Virginia; en donde le dieron trabajo y le permitieron asistir a las clases. Luego de su graduación, Booker logró puesto como instructor. En 1881, Booker fundó y luego dirigió el Instituto Tuskegee, el cual aún lleva su nombre, y en donde se distinguió por el énfasis que hacía en la educación y en una estricta ética de trabajo.

Pero entre las características que más distinguieron a este extraordinario hombre negro, fue su amor por la empresa privada, que él consideraba como el pasaje al progreso; lo cual lo señaló al decir: ‘Más y más jóvenes pensadores de los problemas raciales están comenzando a ver que los negocios y la industria constituyen aquello que podemos llamar los puntos estratégicos de la solución '.

Acerca de Booker se pueden escribir libros, comenzando por su autobiografía, ‘Up From Slavery ' ( Levantándose de la esclavitud ). Pero más allá de sus obras están sus pensamientos que todavía hoy son tan auténticos y reales como entonces; tal como su admonición al señalar que: ‘Al mundo le importa nada si sabes mucho o poco, pero sí le importa mucho lo que hacemos tú y yo '. Y es que Booker era persona proactiva.

Cuenta Booker que fue tentando a entrar al mundo de la política, pero pensó que sería mucho más útil si ayudaba de una manera mucho más substancial, a través de la educación de las manos, la cabeza y del corazón. Y entre las cosas que me ayudaron a ver todo esto fue ver a otros negros que ocupaban puestos públicos, sin saber escribir ni leer, y cuyo talante moral era tan endeble como su educación.

Nos cuenta Gary Galles, que en Booker encontró un hombre con mucho más entendimiento de los medios morales hacia el éxito, y que entendía que la superación personal beneficiaba a los demás a través de los intercambios voluntarios y no a través de las propuestas estatistas, tan comunes en esas épocas como lo están hoy día.

Booker no solo fue educador sino científico e industrial, habiendo logrado adelantos en la producción del maní, el camote y las pacanas; y todo ello sin subsidios ni otras intromisiones castrantes. Pero quizá las lecciones más provechosas que le dejó Booker a los estudiantes de todas las edades están contenidas en sus innumerables dichos, de los cuales reproduzco algunos:

‘... el desarrollo más completo de cada ser humano solo puede llegarle si le permitimos el ejercicio de la mayor libertad compatible con la libertad de los demás '. ‘Nuestra república es el producto del deseo de libertad que está en la naturaleza de cada hombre... libertad del cuerpo, mente y alma, y la mayor garantía de seguridad de vida y propiedad '. ‘... a fin de cuentas, los intereses de la humanidad y del individuo son lo mismo'. ‘El hombre rinde el mayor y más fructífero servicio a los demás en un estado de libertad e iluminación '. ‘Ninguna raza que tenga algo que contribuir a los mercados del mundo estará por mucho tiempo excluida en algún sentido '. ‘Más y más los cuidadosos estudiantes de los problemas raciales comienzan a ver que el comercio y la industria constituyen aquello que podemos llamar los puntos estratégicos de la solución '.

Y quizá más ilustrativo e impactante fue su visión de quienes logran alcanzar éxito económico de forma ética, lo cual dejo plasmando de la siguiente manera: ‘Quienes sean culpables de efectuar críticas generalizadas de los ricos, no toman cuenta de la cantidad de gente que quedarían en la indigencia, y cuánto sufrirían si los ricos fuesen súbitamente desposeídos de alguna importante parte de sus riquezas a punto que ello produjera una desorganización y lisiara la gran empresa comercial '.

Y quizá este pensamiento sería el más profundo: ‘Nosotros mismos somos los únicos con capacidad de degradarnos '. Y... ‘no permitamos que nuestras reclamaciones de injusticia social ensombrezcan nuestras oportunidades '. Y de último, pero no de menos: ‘... solo los hombres pequeños atesoran el espíritu del odio '.

EMPRESARIO

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‘... se celebran 160 años del natalicio de un educador como pocos, Booker T. Washington. Booker nació esclavo en 1856 y apenas tenía siete años al momento de la emancipación de los negros en los EE.UU.'