Panamá,25º

21 de Jan de 2020

Mario A. Rognoni (Q.E.P.D.)

Columnistas

Barriadas de emergencia y otras cosas

De niño recuerdo que les decíamos ‘casas brujas ', me decían que en otros países se les conocía como las ‘quita y pon '

Barriadas de emergencia y otras cosas
Barriadas de emergencia y otras cosas

De niño recuerdo que les decíamos ‘casas brujas ', me decían que en otros países se les conocía como las ‘quita y pon '. Eran esas casas súper humildes, muchas de cartón y no madera, con ventanas de periódicos, piso de tierra y sin baño interno. De repente en un lote de terreno cercano a la ciudad aparecían de la nada, creando una barriada de precaristas que se adueñaban de la propiedad. Así, de hecho, nació San Miguelito, con una población migratoria que llegaba del interior del país a buscar oportunidades en la ciudad.

Dicen los gringos que ‘if you can not fight them, join them ' (‘si no puedes luchar con ellos, úneteles '). Sugiero que en vista del fracaso que hemos tenido planificando nuestra ciudad y frente a la continua aparición de nuevos precaristas que al término del día cierran calles por falta de agua, mal estado de carreteras y necesidades básicas, usemos otro criterio. Felicito al programa Techos de Esperanzas, noble proyecto que busca dar vivienda al necesitado, inclusive reubicando a damnificados. Pero no tendríamos dinero en el Gobierno para poder satisfacer a todos. Por ello sugiero crear en el MIVIOT la Dirección de Barriadas de Emergencia, a través de la cual el Gobierno compre extensiones de terrenos, los que habilitará para dejar con calles, tanques sépticos, luz y agua, lotes de 200 metros que serían asignados por la dirección a quienes apliquen y donde el beneficiado podrá construir, a su costo, la casa temporal que podrá habitar por cinco años, mientras se acomoda para poder comprar o alquilar una casa en un desarrollo habitacional. Ya no sería precarista y tendría los servicios básicos resueltos.

Por otro lado, el problema de los buses piratas necesita solución. Primero hay que identificar a los ‘legalizados ' de forma que el usuario sepa que, al menos, esos están legales. Podría ser con una cartulina de buen tamaño en el parabrisas, así como numeración en los costados. Es inútil tratar de evitar su presencia, el problema del transporte afecta a toda la economía, empleados que llegan tarde o no llegan, tiempo perdido en espera y luego en el tranque por recorrer.

El problema del agua requiere soluciones temporales. Más que los cisterna, que en algo ayudan, el Idaan debería diseñar un sistema de tanques de almacenamiento de agua, distribuidos científicamente en las áreas de falta de agua que podrían almacenar agua en las horas de poco consumo y suplirla en las horas pico. De igual forma, el Idaan debería tener cuadrillas de respuesta rápida 24/7 para atender roturas y fugas de agua.

La basura es otro tema que requiere soluciones prácticas. Es ineficiente pretender que toda la basura del distrito capital, desde Chilibre a Pacora, se recoja y se lleve a cerro Patacón cada vez que el camión se llena. Lo lógico es colocar, en sitios estratégicos, contenedores sobre mesas donde descarguen los camiones en rutas más cortas y luego que unos cabezales lleven los contendores a Patacón y descargarlos, para colocarlos nuevamente en sus sitios designados. De esa forma las rutas de los camiones serían más cortas y eficientes.

Otro tema que llama la atención es la forma sensacionalista de crónica roja que mantienen algunos medios escritos y hasta la televisión. Yo por ley no permitiría crónica roja ni en la portada ni contraportada de los medios escritos, de igual forma limitaría los minutos de ‘policivas ' en las televisoras y prohibiría la repetición de ‘policivas ' en un mismo noticiero. No hay por qué vender a Panamá como un país peligroso, si, comparativamente, estamos mejor que la mayoría de Centro América.

Panamá hoy se centra en la preocupación por el efecto ‘Panama Papers ' que está desdibujando el país que tenemos, pero creo que la solución está en concentrarnos en resolver nuestros principales problemas y poco a poco ir reconstruyendo el país, para que sea el que brinde mejor calidad de vida y condiciones. La imagen internacional como ‘país paraíso fiscal ' la hemos tenido desde que iniciamos el centro bancario en los setenta, con la fama y demás hemos logrado crecimientos importantes a lo largo de los años; por eso, más que preocuparnos por lo que países que sufren de nuestro mismo pecado hoy nos critican, demos a los que vivimos aquí mejores condiciones y calidad de vida. Resolvamos los problemas del agua, la basura, la seguridad, costo de vida, educación, vivienda y veamos el futuro con esperanza y fe.

ANALISTA POLÍTICO.