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05 de Mar de 2021

Elvia Alvarado De Amador

Columnistas

Con esperanza... y sin techo

Otra razón es para mantener la mente y manos ocupadas y una tercera, para seguir hablando y escribiendo por los que callan

Con esperanza... y sin techo
Con esperanza... y sin techo

Dicen que el periodista nunca se jubila y, mentira no es. Estoy escribiendo por muchas razones y como verán, no me pongo el ‘viuda de ', porque no quiero aceptar que mi compañero de 43 años partió definitivamente, luego de librar una atroz batalla contra el cáncer.

Otra razón es para mantener la mente y manos ocupadas y una tercera, para seguir hablando y escribiendo por los que callan.

Este es el caso de las Hermanas Franciscanas Elizabetinas, quienes administran y regentan el Hogar Santa Catalina , ubicado en Barrio Bolívar en David, más conocido como el ASILO DE ANCIANOS que, en buen panameño, diría que es el RECLUSORIO DONDE SE ARCHIVA A LOS VIEJOS que sus familias no quieren o no pueden cuidar.

La experiencia vivida con mi esposo no ha sido fácil, y hasta el último momento tuvo la atención médica, humana, económica, afectiva, física, moral, espiritual y todos los cuidados que se le pueden y deben prodigar a un ser humano, haciendo nuestro el mandamiento de ‘amar al prójimo como a ti mismo '.

Recordando todo esto y viendo la tribulación por la que atraviesan estas hermanitas es por lo que sentimos la necesidad de que la ciudadanía conozca la situación que se vive intramuros.

El Hogar fue fundado en 1959, sus primeras regentes fueron las Damas Rosadas, luego las Hermanas de la Caridad y, desde 1962, las Hermanas Franciscanas Elizabetinas, cuya sede está localizada en Italia, con san Ludovico de Casoria como patrono, llevan adelante esta obra social.

SOR TERESA DE JESÚS VEGA, chiricana de pura cepa, lleva adelante este apostolado diario que no conoce de ‘Espérese ' o ‘no hay '; los ancianos demandan cuidado diario, permanente y de calidad, y en eso están las dos ‘monjitas ' que la acompañan y 14 empleados que se rotan las 24 horas de atención.

Los tres golpes, meriendas y medicinas se resuelven con donaciones que llegan o que hay que ir a buscar en Tierras Altas o a algún lugar de la provincia. Algunos con seguro sacan las medicinas, hay casos en que se le debe pagar al Seguro Social por las atenciones.

Hay capacidad para 90 abuelitos; pero, actualmente solo pueden atender a 60, luego de que les han quitado algunas asignaciones económicas y de personal, como es el caso del Municipio que les retiró tres empleados. El Mirab les ayudaba, ahora el Club Rotario, el Banco General, algunos comercios chiricanos, el Minsa paga un médico y una asistente una vez por semana y el Mides paga trece empleados y el ministro les prometió una ayuda urgente.

Sumado a todas las situaciones inherentes al cuidado de los ancianos, ellos tienen capilla para el fortalecimiento espiritual, sala de recreo, manualidades y típico, paseos periódicos en un bus donado y siete ancianos que cobran los subsidios que se brindan ahora, los demás no los poseen y a ellos hay que darles de todo.

Algunos fueron engañados por sus familias que los dejaron afuera con su muquita de ropa para ‘buscarlos más tarde ' y esta es la hora en que no llegan a buscarlos. Fueron dejados como despojos humanos, ahora son tratados como verdaderos hijos de Dios, con lo que hay.

Y para rematar, los murciélagos dañaron el techo, se llenó de guano. Les ha dado alergias a los abuelos, no hay plata para repararlo y la promesa de ayudarlas del ministro del Mides parece que viene en panga, porque aún no llega.

Ellas, como hijas de Dios y alumnas de Ludovico de Casoria, siguen teniendo esperanza, pero, si no llegan los ingenieros y el zinc, se quedarán sin techo, con los pisos y pasillos llenos de agua, los abuelos resbalando o entablillados; o sea, algo así como ‘tras que somos tantos y se parió la abuela '.

Esta es apenas una muestra de la radiografía social en la provincia y a nivel nacional donde ‘EL PUEBLO ES PRIMERO '.

PERIODISTA

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‘... para rematar, los murciélagos dañaron el techo, se llenó de guano. Les ha dado alergias a los abuelos, no hay plata para repararlo y la promesa de ayudarlas del ministro del Mides parece que viene en panga...'