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08 de Mar de 2021

Roberto Rolando Rodríguez

Columnistas

El Canal ampliado

La inauguración del Canal ampliado invita a reconocer el uso de la ingeniería moderna del siglo XX

El Canal ampliado
El Canal ampliado

La inauguración del Canal ampliado invita a reconocer el uso de la ingeniería moderna del siglo XX en la construcción del Canal de esclusas en 1914 por los Estados Unidos de América. John Wallace, John Stevens y William Goethals, ingenieros de la época, cumplieron y también vencieron adversidades como las enfermedades, lo accidentado del terreno y las condiciones climáticas.

La historia coloca a Carlos V y Theodore Roosevelt con una visión persistente en la ruta marítima. El primero, por su interés en acortar distancia para transportar oro y mercancías hacia la Corona española y el segundo, contar con una ruta para acortar 77 días de navegación de los acorazados de la armada norteamericana de la costa oeste hacia la costa este y viceversa.

El siglo XXI nos plantea una ruta marítima con estrategias y objetivos distintos y dirigidos hacia la humanidad y la actividad del negocio y el comercio, según los expertos, quienes sustentan la importancia del canal panameño.

La fiesta de la inauguración de las esclusas de alto nivel en el Pacífico y en el Atlántico se convierte en un reto cumplido, pero con una trascendencia impresionante que puso al principal competidor a ejecutar ampliaciones. Un año después de aquel 3 de septiembre de 2007, cuando se dio la primera detonación en Panamá para iniciar los trabajos, en el Canal de Suez comenzaron las obras de ampliación para adecuarlo al transporte marítimo internacional.

El Canal de Suez ampliado inició operaciones hace dos años; sin embargo, la puesta en operaciones del Canal ampliado de Panamá significará una merma para los egipcios, debido a que el comercio mundial marítimo reclama una ruta de corto tiempo en aguas internacionales y que signifique ahorros en dinero. Ese componente se llama Canal ampliado de Panamá.

Por otra parte, el impacto y la proyección del Canal ampliado obligó a los principales puertos de la costa suroeste de los Estados Unidos a realizar mejoras a sus estructuras y, por ende, a realizar billonarias inversiones para adecuar aquellos puertos al canal ampliado panameño, en razón que ahora transitarán por el atajo panameño buques de carga tres veces mayores que los actuales panamax.

El administrador del puerto de Georgia, Curtis J. Foltz, aseguró recientemente que la ampliación del Canal tendrá impactos muy específicos en la costa sureste de Estados Unidos y afirmó que parte del comercio entre Asia y la costa este que había sido acaparado por el Canal de Suez retornará a Panamá, y la costa este ganará cuotas del mercado del comercio con Asia, al volverse una ruta más atractiva que el sistema intermodal de la costa oeste.

Estados Unidos es el principal usuario del Canal de Panamá y, por ello, el puerto de Miami, de Charleston y el de Georgia, invirtieron en los últimos años billones de dólares. En Miami, el servicio ferroviario intermodal fue adecuado, incluyendo la construcción de un nuevo túnel que enlaza el puerto directamente con el sistema de autopista interestatal. El mismo puerto fue dragado, aumentado su profundidad de 42 a 52 pies. Y, ¿saben para qué? Para que atraquen los buques neopanamax, mismos que a partir del 26 de junio de 2016 abren una nueva era en la historia de la navegación comercial mundial.

El puerto de Georgia también ha realizado una inversión de millones de dólares en proyectos de modernización y expansión de su terminal de contenedores.

Otro puerto que profundizará su bahía a 52 pies es el de Charleston, en Carolina del Norte, para permitir el acceso de buques neopanamax durante las 24 horas.

‘Creo que la ampliación es el evento más significativo para nuestra industria desde la llegada del contenedor ', opina Jim Newson, un experimentado naviero de Carolina del Norte. Mientras que Juan Kuryla opina que ‘en cuanto más grandes los barcos, más carga, más trabajos '.

La celebración de la inauguración de la ampliación del Canal de Panamá no es un hecho para asumir la actitud de ‘hasta aquí llegamos ', sino el inicio de planificar qué vamos a hacer más allá de los próximos 100 años y garantizarnos que la vía interoceánica es un negocio al que debemos apostar por su prosperidad, porque si al negocio le va bien, al desarrollo nacional le irá mejor.

El atajo por la cintura geográfica panameña es un recurso de los panameños al que hemos panameñizado, gracias a una lucha generacional que produjo héroes y mártires como los del 9 de Enero de 1964.

PERIODISTA