28 de Sep de 2022

  • Ramiro Flores

Columnistas

Globalización, economía y educación

Las políticas de globalización introdujeron nuevas demandas para diferentes culturas y sistemas económicos.

La sociedad se transforma debido a los sistemas educativos. Las personas que se educan en un estilo educativo se comportarán de acuerdo con los objetivos educativos inducidos por el sistema educativo, creando un capital social.

‘El capital social es una norma informal instanciada que promueve la cooperación entre dos o más individuos. Las normas que constituyen el capital social pueden ir desde una norma de reciprocidad entre dos amigos, hasta llegar a doctrinas complejas y elaboradamente articuladas como el cristianismo o el confucianismo (Fukuyama , Capital Social y Sociedad Civil)'

Las políticas de globalización introdujeron nuevas demandas para diferentes culturas y sistemas económicos.

Estas demandas no siempre son ajustables a ninguna cultura, principalmente porque las personas son educadas con respecto a normas diferentes a las requeridas por las políticas de globalización.

Es por ello que un problema imperioso está conduciendo en nuestro tiempo: cómo desarrollar un sistema educativo ajustable a las demandas culturales, pero al mismo tiempo a las políticas económicas y ambientales que caracterizan la globalización y el período postindustrial.

Diferentes culturas desarrollaron diferentes tipos de dones correlacionados con demandas económicas específicas. Una cultura intrusiva puede no ser absorbida debido a la distribución desigual del talento en el globo ya la incapacidad de ajuste generada por el bloqueo de recursos humanos especializados.

La globalización debe caracterizarse por una enorme responsabilidad sobre la preservación del capital cultural desarrollado durante la historia, sobre las consecuencias perjudiciales para el medio ambiente que surge por la incorrecta comprensión de las demandas artificiales requeridas por otra cultura. Una gran responsabilidad es educativa.

Los sistemas clásicos de educación no son capaces de asegurar la protección del medio ambiente, la adaptabilidad económica o la confianza en otros valores culturales. Un cambio profundo debe producirse en la educación para convertirse en no agresivo para el medio ambiente, ajustable a las demandas económicas globales, o capaz de apoyar los valores interculturales. Está bien establecido que las mejoras en la educación están asociadas con mejoras a largo plazo en el desempeño económico.

Hay tres amplias teorías sobre cómo la educación influye en el desempeño económico: El enfoque básico del capital humano es que la educación mejora las aptitudes y habilidades generales de la fuerza de trabajo, lo que conduce a una mayor productividad ya una mejor capacidad para utilizar la tecnología existente, contribuyendo así al crecimiento económico.

El enfoque de innovación vincula la educación con la mejora de la capacidad de la economía para desarrollar nuevas ideas y tecnologías.

Una extensión de esto es el enfoque de transferencia de conocimiento, que ve la educación como un medio para difundir los conocimientos necesarios para aplicar nuevas ideas y hacer uso de las nuevas tecnologías (OCDE, 2010a).

Sin embargo, existe una cuestión importante en cuanto a si existe una relación causal entre la educación y el desempeño económico y, en caso afirmativo, en qué dirección. Puede ser que los dos estén asociados, pero no causalmente vinculados. También podría ser que un mejor desempeño económico conduzca a un aumento de la participación y el logro educativos. O podría ser que tener más gente con educación conduce a un mejor desempeño económico.

El análisis económico muestra que, en conjunto, las mejoras en la educación conducen a mejoras en el desempeño económico, y más que al revés.

Los análisis que utilizan pruebas cognitivas internacionales han demostrado que son mejoras en las habilidades cognitivas, en lugar de años de escolaridad, que tienen una fuerte influencia en el crecimiento económico.

La cantidad de estudios llevados a cabo no está relacionada con el crecimiento, a menos que también resulte en mejores habilidades cognitivas. Por lo tanto, la calidad de la educación es muy importante (OCDE, 2010a).

En general, es probable que la educación y el desempeño económico estén interrelacionados. Tener una fuerza de trabajo más educada permite a las empresas aprovechar las nuevas oportunidades económicas, lo que conduce a un mejor desempeño.

Además, el crecimiento económico puede conducir a una mayor riqueza nacional y personal, lo que aumenta los recursos disponibles y las oportunidades para la educación y para el país.

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